Cierto olor a abandono
La próxima vez que baje la bolsa azul, mezclados con todo lo demás, voy a echar también algunos de mis principios

Se pasa uno media vida clasificando sus deshechos… esto a la bolsita amarilla del plástico y envases… esto a la bolsita de lo orgánico… esto a la cestita para el papel y el vidrio… esto a la bolsita azul de residuos generales…
Alguna vez hasta te alteras con algún amigo o amiga, que tira toda su basura sin clasificar y se te hincha la vena defendiendo que es necesario reciclar para dejarles a nuestros hijos y nietos un planeta mejor y bla bla bla, bla bla bla…
Y de repente, una noche, respetando el horario y los consejos medioambientales, bajas con tus dos bolsitas y tu cestita del papel y del vidrio –que pareces caperucita después del botellón– y te encuentras con que el contenedor soterrado de residuos generales está inhabilitado y tiene un cartel muy “última tecnología en señalización” que te indica que tienes que tirar la basura en el contenedor de orgánico que hay al lado…
Entonces doy la vuelta a la manzana y busco el siguiente contenedor soterrado y… ¡sorpresa!... también está chungo y lo han rodeado con dos contenedores de plástico muy modernos. Uno con tapa y otro sin tapa para que se aireen bien las mierdas que echan en él los cívicos y respetables vecinos que tiran la basura por las mañanas antes de ir a trabajar y las adorables personas, en general, que pasan hasta el culo o desconocen el horario de sacar la basura.
Y así llevamos unos seis meses o más, con los principios ecológicos por los suelos y los amigos terraplanistas del medioambiente cargándose de razón y recordándote aquella vez que te dijeron que ellos no separaban sus basuras porque alguien, que lo sabía de buena tinta, les había dicho que eso era una tontería porque, aunque tú hagas el esfuerzo de seleccionar, después se mezclan los residuos en el vertedero… un asco todo, vaya.
Como esto tiene toda la pinta de que va a seguir así durante mucho tiempo sin que nadie dé la más mínima explicación al respecto, la próxima vez que baje la bolsa azul, mezclados con todo lo demás, voy a echar también algunos de mis principios.