Como en un baño de felicidad
Nos sumergimos en el silencio, en la lluvia y en el sol como en un baño de felicidad y de inocencia
Miguel Ángel Lozano Marco, catedrático de Literatura, el martes dieciocho de mayo de 2021, recordaba en INFORMACIÓN el hecho, para él trascendente, de que Gabriel Miró regresara a tierras alicantinas, instalándose en Polop.
Trascendente porque las estancias veraniegas del escritor en la bella población de la Marina Baja dieron como fruto la obra Años y leguas. Para Lozano, novela lírica (tal vez la mejor de nuestro idioma).
El motivo de la familia de Gabriel Miró para veranear en Polop fue la grave enfermedad que diagnosticaron a su hija Clemen, Clemencia Miró Maignon. Viviendo en Madrid, los médicos recomendaron un cambio de aires: Guadarrama o Levante. El músico Óscar Esplá les recomendó la masía Les Fonts en Polop.
Instalados allí, Gabriel Miró escribirá al poeta Rafael Romero para contarle, entre otras cosas: Estoy muy contento de nuestra vida rural. Todas mis faenas son de mozo de campo. Voy al pueblo por la compra; a traer agua fina, recién nacida de la fuente del barranco de la Salud. Clemen se va tostando. Nos sumergimos en el silencio, en la lluvia y en el sol como en un baño de felicidad y de inocencia. ¡Qué pobre vida la nuestra de Madrid!
La confesión es –Beatus ille– un canto bucólico, exaltación de la vida rural: agua fina recién nacida, silencio, lluvia, sol, felicidad, inocencia… Vida riquísima en contraste con la urbanícola vida capitalina, pobre vida.

