Contra todo pronóstico: Salesianos Villena empieza compitiendo de tú a tú en la nueva categoría
El equipo rojinegro firma un meritorio empate ante el Hércules CF Sala en un pabellón cubierto entregado, con más de 300 personas empujando hasta el final

El debut de Salesianos Villena en la nueva categoría dejó mucho más que un punto. El conjunto dirigido por Toni Silva firmó un intenso empate a tres ante el Hércules Club de Fútbol Sala, un rival exigente que la pasada temporada finalizó en séptima posición y que puso a prueba desde el primer minuto la competitividad del equipo villenense.
La crónica del estreno podría centrarse en el salto de categoría o en el buen trabajo realizado por el cuerpo técnico para construir una plantilla equilibrada y competitiva. Sin embargo, el partido del pasado sábado en el Pabellón Polideportivo de Villena dejó dos noticias por encima del resultado: el gran estado físico del equipo y la respuesta de una afición que volvió a demostrar que esta temporada quiere jugar también su propio partido.
Un equipo preparado para competir
Contra todo pronóstico, especialmente tras el parón de las fiestas de Moros y Cristianos, Salesianos Villena mostró un tono físico sobresaliente. Los rojinegros llevaron el peso del encuentro durante muchos minutos, compitieron con personalidad y supieron sufrir cuando el partido más lo exigía.
La prueba más clara llegó en la segunda mitad, cuando una acción desafortunada terminó con la expulsión del portero local. Con inferioridad numérica durante dos minutos, el equipo ofreció una auténtica lección de coraje, concentración y sacrificio defensivo, impidiendo que el Hércules aprovechara una situación que parecía destinada a romper el encuentro.
Ese tramo confirmó que el trabajo de pretemporada y el fondo de banquillo pueden convertir a Salesianos Villena en un equipo muy competitivo en esta nueva etapa.
El Hércules golpea primero
El encuentro comenzó con intensidad y con el Hércules CF Sala dejando claro desde el inicio que no había viajado a Villena para especular. El conjunto alicantino se adelantó pronto en el marcador con el 0-1, obligando a los locales a remar desde muy temprano.
Durante la primera mitad, Salesianos tuvo más posesión, pero las ocasiones más claras fueron para el rival. En uno de esos errores que en esta categoría se pagan caros, Alberto Mena volvió a marcar para el Hércules y puso el 0-2 en el electrónico.
Antes del descanso, sin embargo, apareció Verdú, uno de esos jugadores que sigue creciendo partido a partido, para anotar el primer gol rojinegro de la temporada y meter de nuevo a los de Toni Silva en el encuentro. Con el 1-2 se llegó al descanso y con la sensación de que el partido seguía muy vivo.
Unai firma una tarde para recordar
En la segunda parte, Salesianos Villena ajustó detalles y comenzó a finalizar mejor sus jugadas para evitar las peligrosas contras del Hércules. Los locales fueron generando ocasiones cada vez más claras, hasta que llegó la expulsión que pudo cambiarlo todo.
Lejos de venirse abajo, el equipo se sostuvo en pie. Y apenas unos segundos después de superar la inferioridad numérica, la sexta falta del Hércules dio a los rojinegros la oportunidad de empatar. Unai, debutante, no falló y con un disparo soberbio puso el 2-2, desatando la alegría en la grada.
Quedaban todavía diez minutos por delante y el partido entró en una fase de ida y vuelta, con los dos equipos renunciando a parte del control táctico para ofrecer un espectáculo vibrante. A falta de menos de dos minutos, el Hércules apostó por el ataque de cinco y encontró premio en su primer intento, situando el 2-3 en el marcador.
Fue un jarro de agua fría para la afición, pero no para los jugadores villenenses. Salesianos volvió a tirar de valentía, empuje y fe hasta generar una última acción que terminó, de nuevo, en los pies de Unai. El debutante firmó el 3-3 definitivo y escribió su nombre en uno de esos momentos que hacen crecer la historia de un club.
La afición respondió en el Pabellón de Villena
El otro gran triunfo de la tarde estuvo en la grada. Más de 300 personas acudieron al Pabellón Polideportivo de Villena para acompañar al equipo en su estreno, creando un ambiente que empujó a los rojinegros en los momentos más complicados.
La afición llevó en volandas al equipo y los jugadores respondieron con ritmo, intensidad y profesionalidad. La conexión entre grada y pista fue una de las grandes noticias del sábado y dejó un mensaje claro: Villena y la familia salesiana van muy en serio esta temporada.
El empate ante el Hércules no fue solo un buen resultado. Fue una declaración de intenciones. Salesianos Villena demostró que está preparado para competir, sufrir y levantarse cuando el partido se pone cuesta arriba.
El próximo destino será Dénia, donde el equipo buscará dar continuidad a las buenas sensaciones de un estreno que, contra todo pronóstico, terminó dejando motivos de sobra para creer.

