Cuando llegues a tu pueblo
Cuando se acerca septiembre, esté donde esté, yo no puedo dejar de acordarme de la Virgen de las Virtudes, Patrona de Villena
Hace un siglo, en septiembre de 1926, la Redacción de Villena en Fiestas cerraba su artículo editorial con esta plegaria dirigida a la Patrona de la ciudad, a La Morenica, a Nuestra Señora María de la Virtudes:
Cuando llegues a tu pueblo, mírale con cariño, con más cariño, si es que cabe, en tu corazón de amantísima madre, para que tu Villena tenga lo que necesita y siga caminos de prosperidad y progreso cobijada bajo tu manto protector.
Consciente de que en los tiempos y sociedad presentes hay personas que viven ajenas a la religión y por ende celebran las fiestas locales sin reverencias al Santo, Virgen o Misterio que las motivaron, cuando se acerca septiembre, esté donde esté, yo no puedo dejar de acordarme de la Virgen de las Virtudes, Patrona de Villena. De mi Villena.
Por la novena de las mañanas en Santiago. Por todos los días cinco de romería, desde hace años mutante. Por los raticos frente a ella antes de las dianas. Por la Alborada. Por su día ocho: Misa Mayor, Conversión, Procesión por El Rabal y… Y agotándose el día nueve las Fiestas, por la Despedida.
Y como no puedo dejar de acordarme, también le pido. Y le pido bajo su manto protector, sí, por Villena. Para que no le falte nada. Para que prospere. Para que progrese. Le pido por Villena, por sus villenenses y… Y por el mundo mundial.

