Dejar algo
Yo también he conocido personas que, precipitadas, atiborrándose de vida, consumieron pronto la suya
El periodista Javier Cuervo en Artículos de broma, en el titulado "Tres tristes tópicos", publicado el jueves nueve de agosto de 2018 en INFORMACIÓN, analizando lo que considera alguna de las gilipolleces repetidas por los famosos, apunta como tal el manifestar lo de vivir cada día como si fuera el último de mi vida.
Contra esa premisa, advierte Cuervo: Conocí personas cuya vida terminó muy pronto por vivir cada día como si fuera el último. Y aconseja: Conviene dejar algo para el día siguiente.
Yo también he conocido personas que, precipitadas, atiborrándose de vida, consumieron pronto la suya. La consumieron en un vivir sin freno, agostándose; ostentando como blasón personal el "yo controlo", autoengaño suicida.
Y me acuerdo de las veces que, eufórico por vivir como si no hubiera un mañana, arriesgué paseando por los bordes de los precipicios y asomándome a los umbrales de los infiernos. Suerte aquella vez, tras una larga noche de bohemia y farra, aquella mirada al horizonte vislumbrando el alba en la playa y…
Y sí, claro que sí, aun estrenando el día, mejor dejar algo para mañana. Mejor.

