Don Luis Ángel Suberviola. In memoriam
Don Luis, en el ejercicio de sus distintos cargos, ejercía su autoridad sin imposiciones. No mandaba, gobernaba

Recuerdo cuando conocí a Don Luis Ángel por primera vez. Llegó a Villena habiendo sido Capellán del Ejército, con una úlcera de estómago, para desempeñar el cargo de Consejero en aquel Colegio e Internado. Por mi edad, no era todavía alumno, si bien mi padre formaba parte de la Junta de Antiguos Alumnos Salesianos y mi madre de la Archicofradía de María Auxiliadora.
Recuerdo especialmente uno de aquellos veranos de principios de los sesenta, cuando al despertarme de la siesta en julio encontré toda la salita de casa negra por el color de las sotanas. Los salesianos navarros: Del Barrio; Nuín; Suberviola, acompañados de otros compañeros salesianos, habían sido invitados por mis padres a ver una corrida de San Fermín televisada. En casa no disponíamos de muchos lujos, si bien la televisión había entrado antes que en el Colegio. Sentados en aquellos dos sillones y cuatro sillas, tapizadas en skay verde. Café y copa de coñac no faltaron, con la aquiescencia del entonces Director de la Obra.
En mi etapa como alumno, Don Luis, de Letras, nos impartió tres asignaturas: Latín, Lengua e Historia; ejercía en aquellos años como Administrador del Colegio.
Como Presidente de los Antiguos Alumnos, recuerdo que llegó a corregirme la acentuación del diptongo en alguno de mis comunicados a los asociados.
Suberviola también impartía clase, entonces, a las chicas del Colegio de Las Carmelitas de Villena.
Quiero reivindicar en su honor la importancia del aprendizaje del latín, que tanto me sirvió posteriormente para aprender otras lenguas extranjeras, de manera especial el alemán y sus declinaciones.
Don Luis, en el ejercicio de sus distintos cargos, no mandaba, gobernaba. Ejercía su autoridad sin imposiciones. ¡No es lo mismo gobernar que mandar!
Siempre tuvo presente la historia del Colegio y de manera especial a quienes habían sido o eran sus bienhechores. ¡Cómo los respetaba!
Cuando ejerció como Director yo ya no era alumno del Colegio. Forofo del Athletic de Bilbao, no tenía reparo en indicar entonces. "¡Calienta, que sales!". Y siguiendo sus indicaciones de buen maestro y profesor, ostenté sucesivamente los cargos de Presidente de Antiguos Alumnos, miembro del Consejo Escolar y Presidente del APA.
Don Luis también animó espiritualmente en Villena a un Grupo de "Hogares Don Bosco", del que hoy se encuentran aquí cuatro matrimonios. Carisma que impulsó en Cuenca nuestro también querido Don Benito Castejón.
Anoche me desvelé y Don Luis Ángel Suberviola me indicó: "Mañana, de cuerpo presente en mi funeral, en la Iglesia de María Auxiliadora de El Campello, voy a examinarte de latín delante de todos; has de analizar la frase que rodea la imagen de nuestra Auxiliadora en la Iglesia".
¡A ello voy!
María, Nominativo.
Auxilium (el auxilio), Acusativo.
Cristianorum (de los cristianos), Genitivo.
Ora (ruega), Verbo.
Pro (en favor de), Prefijo.
Nobis (nosotros), Dativo plural de la primera persona.
Es curioso, pero esta conocida frase, tan salesiana, contiene las cuatro declinaciones del latín.
¡Gracias por esos veinticinco años de Servicio a Villena y descanse en Paz Don Luis Ángel Suberviola.
Por: Joaquín Marco Amorós


