El alcalde insiste en que los trámites para el edificio Colache, antes y durante la obra, han sido totalmente legales

Ante las críticas vertidas por el PP por la posible pérdida de una subvención del plan REVITA para la construcción del centro socioeducativo del Casco Antiguo, el alcalde reconocía que hubo atrasos en la licitación de la obra. Pero según él se debieron a que hasta el último momento estuvimos buscando alguna iniciativa privada o pública que apoyase la Escuela de Hostelería que planteó el PP, pero no la hubo y tuvimos que cambiar el proyecto.
Y en cuanto al retraso en la ejecución, Francisco Javier Esquembre culpaba a la empresa, que hasta el final mantuvo su compromiso de acabar en 4 meses, pese a que el contrato marcaba 6 meses, aunque tendrán que valorar si se le puede pedir alguna responsabilidad jurídica. Asimismo insistía en que no se va a perder la subvención y que para ello están en contacto con el Ministerio, pero también con diputados y funcionarios de la UE.
En cuanto a los posibles usos que finalmente tendrá este edificio, Esquembre admitía que aún se están ultimando. No obstante apuntaba que, al margen de la posibilidad de que la Sede Universitaria y la Sala de Estudios se trasladen a estas nuevas dependencias si finalmente se acepta esa propuesta, se sigue barajando que allí se instale la Escuela de Idiomas, que se abra una Escuela Agrológica y que acoja muchas de las actividades que se realizan en La Tercia.
Por último pedía al Partido Popular que en lugar de decir verdades a medias y acusarles de no cumplir la legalidad pues entre otras cosas se ha señalado que el equipo de gobierno podría haber pedido al director de obra que firmase las certificaciones de obra que quedaban aunque no estén terminados los trabajos arrimen el hombro para que finalmente la ayuda no se pierda.


