El Ayuntamiento y medio barrio del Rabal incomunicados por el rayo que cayó en el Castillo

El concejal de Turismo, Jesús Martínez, asegura que los efectos del potente rayo que el pasado martes impactó contra el Castillo de la Atalaya son más de los que se pensaba en un principio. Y es que la tormenta ha provocado una avería en las telecomunicaciones tanto de la Casa Consistorial, como de viviendas, empresas y sedes de comparsas del Casco Antiguo, llegando los daños incluso a la avenida de Alicante.
Esta misma mañana el edil ha subido al Castillo con el arquitecto y el inspector de la delegación territorial de Dirección de Patrimonio dependiente de la Conselleria de Cultura comprobando in situ los daños sufridos por el monumento y viendo la caseta con techo metálico y el rodapié de la azotea, que según sostiene Martínez atrajeron al rayo hacia el interior del edificio.
Según él, los responsables de Patrimonio se han quedado sin habla cuando han visto los daños en la Torre del Homenaje supongo que porque no pensaban que pudiera caer otro rayo. El inspector de Patrimonio realizará ahora un informe y valoración de los daños y tanto la arqueóloga municipal como yo le hemos pedido que se tomen las medidas oportunas para evitar que pueda repetirse este suceso, decía. Además el Ayuntamiento va a solicitar ayudas a todos los organismos que puedan echar una mano a la hora de restaurar el patrimonio afectado. Esperemos que las administraciones se vuelquen en esto, siendo el Castillo un monumento nacional, añadía.
Pero los desperfectos no se han quedado en el patrimonio y el equipamiento de la musealización del Castillo, sino que al parecer desde la torre de alimentación donde se pensaba que había acabado el rayo, éste se introdujo en la red eléctrica. Y esto ha afectado a los teléfonos y ordenadores del Ayuntamiento, quedando fulminados los sistemas informáticos y la telefonía, explicaba el concejal.
De modo que en estos momentos la Casa Consistorial esta prácticamente incomunicada, pero ya se está trabajando para reestablecer los sistemas a fin de seguir ofreciendo estos servicios a los ciudadanos, aunque aún tardarán unos días en volver a la normalidad.
Los efectos del rayo han llegado a viviendas, sedes de comparsas y empresas situadas en el barrio del Rabal, e incluso algunas de la avenida de Alicante, a la entrada de Villena. La potencia del rayo ha ocasionado una sobrecarga eléctrica, afectando también allí a ordenadores, Internet y teléfonos, apuntaba Martínez.


