El Festival Flamenco La Atalaya vuelve a Villena con dos días de música en directo
La cuarta edición del certamen se celebrará los días 2 y 3 de octubre en la Plaza de Santiago y el Café de la KAKV, con entrada gratuita hasta completar aforo

Villena volverá a sonar a flamenco los días 2 y 3 de octubre con la celebración del IV Festival Flamenco La Atalaya, una cita que regresa con una programación abierta a diferentes formas de entender este arte, desde el cante y el toque más tradicional hasta propuestas de fusión contemporánea.
El festival se desarrollará entre la Plaza de Santiago y el Café de la Casa de la Cultura de Villena, con entrada gratuita hasta completar aforo, previsto para unas 300 personas sentadas en los conciertos de la plaza.
Flamenco tradicional, fusión y sesiones en la KAKV
La programación arrancará el viernes 2 de octubre, a las 20:00 horas, en la Plaza de Santiago, con la actuación de Cristian de Moret, que llegará a Villena con su propuesta de electro-flamenco band, una apuesta por la mezcla de lenguajes musicales y la renovación del flamenco desde una mirada actual.
Esa misma noche, a las 23:00 horas, el ambiente continuará en el Café de la KAKV con una Flamenco Session, ampliando el festival más allá del formato de concierto y acercándolo a un espacio más cercano y participativo.
El sábado 3 de octubre, la Plaza de Santiago volverá a ser el escenario principal con dos recitales flamencos. A las 20:00 horas actuará Rafael de Utrera, una de las voces destacadas del cante flamenco actual. Posteriormente, a las 22:30 horas, será el turno de Raúl Micó y La Trigo, que cerrarán la cuarta edición del festival con un nuevo recital flamenco.
Una iniciativa nacida de los Presupuestos Participativos
Este evento nació como una iniciativa surgida de los Presupuestos Participativos de Villena, impulsada por la Asociación Arte y Cultura, y cuenta con la producción, comunicación y coordinación técnica de la Casa de la Cultura de Villena.
El proyecto se enmarca, además, en el compromiso cultural adquirido tras la declaración del flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reforzando la presencia de este arte en la programación cultural de la ciudad.


