El fiasco de Enerstar

El gozo de Villena, en un pozo. Otra vez, y ya van unas cuantas a lo largo de nuestra historia. Lo que desde hace ya seis años venía anunciándose a bombo y platillo como un gran dinamizador de la economía local y un importante nicho de empleo, ha resultado ser un fiasco en lo segundo y un problema en lo primero, pues FCC está haciendo todo lo que está en su mano por reducir el importe que se había comprometido a pagar al ayuntamiento en concepto de cánones, licencias y demás imposiciones administrativas.
Pese a que durante años se nos ha repetido insistentemente aquello de la creación de 750 puestos de trabajo durante la construcción de la planta, unos puestos que en su mayoría habían de verse cubiertos por trabajadores de Villena y su comarca, lo cierto y verdad es que la contratación de profesionales o desempleados de nuestra ciudad es prácticamente testimonial, pese a que cada día son más las personas forasteras mayoritariamente andaluzas que han venido temporalmente a Villena para trabajar en las obras de dicha planta. Difícil solución tiene este asunto, ya que la empresa siempre podrá alegar que no es ella la que contrata, sino la subcontrata de la subcontrata de la subcontrata
con lo que, una vez más, en Villena nos quedamos compuestos y sin empleos.
Y por si esto fuera poco, la posibilidad de que empresa y ayuntamiento acaben en los tribunales para dilucidar cuánto debe pagar FCC a nuestra ciudad no hace más que aumentar. Hablar alegremente de cifras es muy fácil, pero hacer después las pertinentes transferencias, no tanto. Y nuestro ayuntamiento, que necesita esos fondos como el aire, va a tener que sudar tinta para cobrar, aunque sea en parte, lo tantas veces prometido y anunciado. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas.

