Érase una vez un sueño
La Fundación Vivir presenta un documental sobre “lo que pudo ser y no fue”

Dirigido por el sacerdote villenense D. José Abellán Martínez, quien fuera director del Centro Pastoral San Agustín, se ha producido el documental “Érase una vez un sueño”, un sencillo trabajo de 18 minutos de duración que narra con cierta nostalgia todo lo vivido desde la construcción del edificio en la pedanía de Las Virtudes.
Con cuidadosa memoria podremos disfrutar y recordar el trabajo llevado a cabo de la Fundación Ntra. Sra. M.ª de Las Virtudes. Todo surge a mitad de los años 80 del pasado siglo, cuando la Junta de la Virgen se encontraba en un momento difícil. Es cuando un grupo de personas quiso formar una comisión con el fin de colaborar con la autoridad civil y religiosa para salir de aquella situación.
En el documento audiovisual, donde colabora José Antonio Serrano, se podrá recordar los momentos más importantes y sus instalaciones. Fue un 6 de febrero de 1990 cuando se da luz verde, entre otros momentos para recordar, sin duda, la fecha imborrable fue el 15 de diciembre de 2001 bajo una intensa nevada, se procedió a la inauguración y bendición del edificio de tres plantas construido a tal efecto.
Mucha actividad y visitas de toda índole ocuparon y recrearon momentos que, de una forma u otra, son historia. Acuerdos universitarios, fundaciones, academias formativas, coloquios del mundo empresarial, político y sindical, actividades interreligiosas, medios de comunicación, encuentros espirituales, entre otros.
Más de 25 años de historia con un trabajo no siempre comprendido. Han sido dos Patronatos y cuatro directores tras la dirección de D. José Abellán durante diez años. Con el agradecimiento de patronos, empresas, trabajadores y ciudadanía, aunque el centro pastoral “San Agustín” está cerrado, sigue la luz encendida de la fundación al amparo de otros techos como la comisión Diocesana de Fe-Cultura y Ciencia.
Para ver el vídeo editado a modo de recordatorio sobre lo vivido, pueden acceder libremente al canal de YouTube @joseabellanmartinez9381 y @JuntadelaVirgen, así como disfrutarlo a continuación.




Gracias a El Periódico de Villena por recordarnos la efímera existencia de La Fundación Vivir, un gran proyecto que nació brillantemente (memorable el discurso de Vicente Rodes en la inauguración), que efectivamente fue, pero que entre muchos lo mataron y él sólo se murió.
Otra cosa es que se pueda compartir el sesgado y personalista relato que no responde a la realidad de los hechos (lo digo con conocimiento de causa) sino a las ilusiones narcisistas de una persona determinada.
Porque el protagonismo de este sueño fue de unas pocas personas, cuya relación omitiré para no hacer de menos a los no nombrados, aunque este reducido grupo debe reconocerse en las familias Forte y Ribera, que continuaron el proyecto de Bernardo García-Forte Pérez y Francisco Ribera Matarredona, y la constante labor de Antonio Soler García. Personas que en circunstancias muy difíciles y sin recibir ni esperar nada a cambio comprometieron su patrimonio por la consecución de unos sueños que sólo son gratis en los cuentos.
También es de justicia reconocer los esfuerzos que, cuando el Obispado abandonó a la Fundación (¡cuánta verdad tiene lo de “una cosa es predicar y otra dar trigo”!), hicieron un grupo de empresarios locales (a 1.000 euros/año per cápita, por cierto) por continuar con sus actividades (que, lejos de lo con poca objetividad proclamado en el video, no se autofinanciaban) y prolongar la vida de la Fundación bastantes años desde la salida a iniciativa propia de su primer Director.
Valgan estas líneas para reconocer el mérito de quienes, desde su amor al territorio y sin ambiciones megalómanas, hicieron realidad un sueño.