Huelga sí, pero no así
Una usuaria lamenta la falta de comunicación del Departamento de Salud ante la suspensión de una consulta a causa de la huelga de médicos

Quiero expresar mi malestar por una situación vergonzosa vivida en el servicio público de salud, tras acudir a una cita programada con el cardiólogo y comprobar, una vez en el centro sanitario, que la consulta no iba a realizarse porque el facultativo se encontraba en huelga.
El derecho a la huelga es incuestionable y debe ser respetado. Sin embargo, también debería garantizarse una mínima consideración hacia los pacientes, especialmente cuando se trata de personas mayores o con dificultades de movilidad. Desplazar a una persona de avanzada edad hasta el hospital no siempre es sencillo: requiere organización, acompañamiento, tiempo y esfuerzo. Y significa renunciar a atender otras cuestiones personales, igualmente importantes, en esa misma franja de tiempo.
Lo más grave no es solo la suspensión de la cita, sino la falta de aviso previo. Una simple llamada, un mensaje o cualquier comunicación mínima habría evitado un desplazamiento innecesario y una situación de nerviosismo e impotencia. Resulta difícil entender que, con los medios actuales, no se informe a los pacientes afectados cuando una consulta ya se sabe que no va a poder atenderse.
No se trata de cuestionar los derechos laborales del personal sanitario, sino de reclamar una gestión más humana y eficaz. Los pacientes también tienen derechos, entre ellos el de ser informados con antelación cuando una cita médica queda anulada o pospuesta.
Por ello, considero necesario que la administración sanitaria revise sus protocolos de comunicación en casos de huelga o suspensión de consultas, para evitar que situaciones como esta se repitan. La sanidad pública debe defender los derechos de sus trabajadores, pero también cuidar la dignidad y el respeto hacia sus usuarios, especialmente los más vulnerables.
Por: V. M. F.


El médico que no forma parte de los servicios mínimos no tiene ninguna obligación legal de comunicar previamente a la empresa si va a secundar la huelga o no. Puede decidirlo en el mismo momento en que empieza su turno de trabajo.
La jurisprudencia histórica del Tribunal Constitucional protege este anonimato previo por una razón: si el hospital obligara a los médicos a «fichar» o declarar días antes si van a hacer huelga, la dirección podría reorganizar las agendas, sustituir al personal o desviar pacientes. Esto, legalmente, se considera una coacción o un intento de desactivar la eficacia de la huelga (esquirolaje), algo que está fuertemente penalizado.
Por lo tanto el hospital está cumpliendo la ley.
Mejor dicho imposible, pero lo lamentable es que en el siglo de la comunicación en tiempo real y de las tecnologías, a veces la administración se haga la «sueca» y no quiera saber usar ciertos métodos o protocolos de comunicación. Sin embargo, cuando es al revés, te ponen miles de trabas para que tu aprendas a usar apps o protocolos de comunicación difíciles para muchas personas. Por tanto, deberían aplicarse la misma vara de medir y cuando sean ellos los que tengan que comunicar lo hagan de manera inmediata ya que tienen una app para ello.