La OMIC de Villena recupera más de 20.000 euros en 2025 y refuerza la lucha contra las estafas
La Oficina Municipal de Información al Consumidor cumple casi 25 años de servicio público, con más de 200 reclamaciones anuales y un 80% de resoluciones favorables

La Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de Villena encara la anualidad de 2026 consolidada como un servicio clave para la defensa de los derechos de la ciudadanía. A punto de cumplir 25 años de servicio, la oficina ha logrado recuperar 20.200 euros a través de reclamaciones tramitadas durante el último año, una media de 1.700 euros mensuales, con más del 80% de los casos resueltos favorablemente para las personas consumidoras.
Así lo han explicado la edil de Comercio y Consumo, Paula García, y Juan Miguel Pajares, responsable de la OMIC, que destacan la importancia de un servicio municipal, gratuito y cercano, que evita a la ciudadanía tener que recurrir a abogados o enfrentarse durante horas a grandes empresas o entidades bancarias.
Cambio de sede y mejor atención
Desde el pasado mes de abril, la OMIC presta servicio en su nueva ubicación de la calle Baja, número 29, tras la reorganización del área de Desarrollo Económico del Ayuntamiento de Villena. Anteriormente situada en el Mercado Municipal, el traslado ha supuesto una mejora notable.
“El cambio ha sido muy positivo, incluso más de lo esperado. El espacio es más acogedor, tranquilo y permite un mayor ritmo de trabajo”, señala Juan Miguel Pajares, subrayando que la ciudadanía se muestra satisfecha con la nueva sede.
La atención funciona principalmente con cita previa, aunque los casos urgentes se atienden con la mayor rapidez posible. El horario se divide en:
- De 8:00 a 10:00 horas, atención telefónica y gestión de correos electrónicos.
- De 10:30 a 14:30 horas, atención personalizada presencial.
Cada año se atienden entre 500 y 600 consultas, además de las personas que acuden directamente a la oficina para informarse.
Más reclamaciones y nuevas estafas
En 2025 se han registrado 211 reclamaciones, una cifra estable pero con cambios relevantes en su tipología. Las relacionadas con energía (luz y gas) suponen un 18%, mientras que las bancarias alcanzan el 11%. La telefonía, tradicionalmente el principal foco, ha bajado del 41% al 12%.
El lado más preocupante es el aumento de compras online y estafas, que han pasado del 2% hace cuatro años al 8-9% actual. “Es un crecimiento claro y preocupante”, advierten desde la OMIC.
Entre los fraudes más habituales destacan los SMS falsos de bancos, envíos de paquetes inexistentes, multas o supuestos avisos de la DGT, especialmente en fechas como Navidad. “Nunca hay que pinchar enlaces. Los organismos públicos no se comunican así”, recuerdan. También alertan de las llamadas fantasma, que cuelgan y, al devolver la llamada, generan cargos elevados desde el extranjero.
Personas mayores, el perfil más vulnerable
La mayoría de las víctimas de estafas son personas mayores de 70 años, aunque también hay casos entre jóvenes y menores, especialmente por ofertas irreales en redes sociales. Por ello, la OMIC trabaja con Aula Innova impulsando cursos de ciberseguridad y prevención de estafas bancarias, y ha editado un nuevo folleto informativo que ya está disponible en distintos edificios públicos de la ciudad.
“El objetivo es que la gente acuda antes de actuar, cuando sospecha que puede estar siendo estafada. Informar y educar es más eficaz que tramitar una reclamación después”, subraya Pajares.
Desde la OMIC, por último, insisten en que no les falta personal, sino más información y educación en consumo por parte de la ciudadanía. “Preferimos que la ciudadanía venga antes a preguntarnos, no después. Para eso estamos”, concluyen.



