La Plataforma por la Sanidad denuncia el “progresivo deterioro del sistema sanitario público”
El número de quejas se dispara ante el crecimiento de las listas de espera y las cada vez mayores deficiencias en la gestión
José Antonio Marco, portavoz de la Plataforma por la Sanidad Pública de Villena, ha realizado un balance crítico de la situación sanitaria en el municipio, centrando su intervención en la falta de servicios efectivos en el Centro Integrado y en el aumento constante de quejas ciudadanas.
Marco ha recordado que en la última comparecencia, celebrada el 9 de diciembre de 2025, la plataforma había tramitado una treintena de reclamaciones. Desde entonces, la cifra se ha disparado hasta cerca de 150 nuevas quejas registradas desde el 15 de octubre, reflejo —según afirmó— de unas listas de espera “inasumibles” y de una gestión que calificaba de “deficiente”.
Uno de los ejes de la denuncia de la Plataforma es la diferencia entre la cartera de servicios que figura en documentos oficiales y la realidad asistencial. Según explicaba, especialidades como Dermatología, Oncología, Neurología u Optometría aparecen recogidas en memorias oficiales del Departamento de Salud, pero en la práctica no se están pasando consultas con regularidad o directamente no se están prestando. “Si no se está dando el servicio, no debería figurar”, señalaba, acusando a la administración de generar una imagen que no se corresponde con la realidad.
Para comprobar la actividad real, miembros de la plataforma acudieron durante días al Centro Integrado para verificar qué especialidades estaban operativas. El resultado, según detallaba, evidencia una frecuencia muy limitada en varias áreas y solo dos especialidades —Ginecología y Oftalmología— con presencia diaria. Marco criticaba la falta de transparencia y aseguró que la información debería facilitarse de manera pública y periódica sin necesidad de “ir preguntando día a día”.
Listas de espera y normalización de la salud de pago
Las quejas recogidas incluyen casos de demoras prolongadas que, a juicio de la Plataforma, tienen consecuencias médicas, laborales y económicas. Así, ponía ejemplos de pacientes con intervenciones pendientes durante años, revisiones oncológicas demoradas tres años, prótesis de rodilla con más de tres años en lista de espera, pruebas diagnósticas que no llegan antes de la consulta médica o pacientes con tratamientos paralizados durante meses. La rehabilitación, especialmente, concentra gran parte de las reclamaciones.
Ante esta situación, la Plataforma denuncia que se está generando un efecto de “normalización” del pago privado de servicios que deberían ser públicos, como fisioterapia, dermatología u odontología, lo que, en su opinión, conduce a un progresivo deterioro del sistema sanitario público.
Precariedad laboral del personal sanitario
En el plano estructural, el portavoz apuntaba a la precariedad laboral como uno de los problemas de fondo. Según datos de la memoria de 2024 del departamento, de 611 médicos, 490 son contratados y solo una minoría dispone de plaza fija; en el caso de enfermería, de 573 profesionales, 471 son temporales. A su juicio, esta inestabilidad favorece la fuga de profesionales y dificulta la cobertura estable de plazas.
La plataforma también mostraba su apoyo a las reivindicaciones del colectivo médico en huelga, especialmente en lo relativo a las guardias de 24 horas, que consideran perjudiciales tanto para los profesionales como para la calidad asistencial.
Acto público en abril
Para concluir, Marco explicaba que la asociación está manteniendo reuniones con colectivos sociales y municipios del entorno para articular un frente común en defensa de la sanidad pública en Villena y su comarca. Asimismo, anunció la convocatoria de un acto público el 16 de abril en la Casa de la Cultura, donde profesionales sanitarios analizarán la situación de la sanidad en la Comunidad Valenciana.
Por último, confirmaba que han trasladado al alcalde las quejas más significativas antes de la reunión prevista con el gerente del departamento y reiteraba su voluntad de mantener un encuentro directo con la gerencia sanitaria. “Si algo se hace bien, lo aplaudiremos; pero lo que no funciona, lo vamos a denunciar”, concluía, reclamando transparencia y medidas reales para revertir la situación.


