Editorial

Limpieza y basuras: una municipalización de ida y vuelta

Cuando prácticamente ha pasado un mes desde que, a las 0 horas del pasado 1 de octubre, el ayuntamiento se hizo cargo del servicio de limpieza viaria y recogida de basura de Villena, siguen siendo muchos los interrogantes que esta situación presenta sobre la mesa.
El propio arranque de esta gestión, presentada por el equipo de gobierno como una “prueba piloto” de seis meses de duración –tras los cuales se valorará la continuidad de esta decisión o la salida de una nueva licitación–, el retraso de meses a la hora de asumir y llevar a cabo esta medida, admitido por el propio alcalde, y las dudas sobre los costes del servicio, su funcionamiento y la situación de su plantilla, nos llevan a acoger con escepticismo cuanto pueda pasar, pues parece evidente que se está funcionando a golpe de improvisación, algo inadmisible cuando hablamos de uno de los contratos de mayor valor económico gestionados por el ayuntamiento.

A las quejas lógicas de la oposición, cuyas dudas, infundadas o no, apenas han sido respondidas por el Pleno, hay que sumar el creciente malestar de algunos vecinos por lo que parecen ser los primeros problemas en la gestión, puestos de manifiesto por la falta de recogida de basuras en numerosos puntos de las zonas rurales de Villena, una situación que deseamos se solvente pronto, pues a nadie le gusta ver contenedores rebosantes a ninguna hora del día.

La municipalización del servicio, bien entendida y llevada a cabo, puede resultar muy provechosa, como se ha puesto de manifiesto en localidades cercanas como Aspe. Pero para ello hay que creérsela, y la impresión que tenemos hasta el momento es que esto no es más que una excusa para ganar el tiempo necesario para redactar unos nuevos pliegos y volver a privatizar el servicio.

(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba