Revelaciones

Los moros, los cristianos y un Ford Scort (II)

Yo no creo en ningún dios para no tener que discutir con nadie sobre qué dios la tiene más larga…

Estoy buscando una de esas modernas bebidas espirituosas que, en mi opinión, no deberían gustar a nadie, pero como mi opinión es solo la mía y no tiene más valor que la de los demás, resulta que sí que les gusta a algunas personas que conozco y procuro tenerla para su deleite y para que vean que no soy tan intolerante como parezco.

Ya he estado en mis dos supermercados habituales y no la tienen, la bebida. Hace un calor como para dedicarte única y exclusivamente a buscar un oasis y pienso en abandonar la empresa. De repente me acuerdo de ese otro supermercado y se me ocurre que, a lo mejor, allí podrían tener la pócima. A ese otro supermercado es que no voy nunca, no me dan buena espina los comercios que cambian constantemente de personal. Está cerca, voy a ir.

Entro. No veo el brebaje en la línea en la que debería estar por lógica. Miro a uno y otro lado. Me asomo a los pasillos paralelos buscando a alguien a quien preguntar. No hay nadie. Deduzco que para tener precios baratos y anunciarse en la radio lo primero que hay que hacer es contratar pocos empleados y que sus sueldos sean de miseria. A lo mejor por eso los currantes no les duran, vete tú a saber.

El único cajero que hay en estos momentos en el establecimiento no tiene nadie en la cola y ha abandonado su puesto para revisar que todo está en orden y si se necesita reponer algo. Deber ser cajero, reponedor y lo que haga falta. Se acerca a mí y le pregunto si tienen esa bebida que no me acuerdo cómo se llama y que tiene estas y estas características. ¿Sabes cómo te digo? No sabe cómo le digo y me contesta que, en caso de estar, debería estar aquí y que si no está aquí es porque no tienen. Pero quizás en esta vitrina cerrada… ¡Eureka! Está en la vitrina y va a por la llave.

Ya lo tengo todo. El hombre, es latinoamericano, se va hacia la caja para cumplir con una de sus funciones. Allí iniciamos una breve y absurda conversación:

–Debe ser que como esta bebida es tan moderna y le puede gustar bastante a la juventud, tus jefes la han encerrado para evitar que se marche sin decir adiós.

–El otro día un moro de esos jóvenes intentó robar una botella de whisky… ¡es que todos esos son iguales! Van por ahí presumiendo de religión verdadera pero no dan ejemplo.

–Pero si los musulmanes no beben alcohol…

–(Miradita irónica del dependiente latino) Esos fuman porros y de todo. Y si dicen que sus creencias son tan buenas, que no hagan luego lo contrario.

–Pero eso pasa con muchos cristianos, que se ponen hasta el culo de alcohol y de todo y también dicen que su dios es el único verdadero. Yo no creo en ningún dios para no tener que discutir con nadie sobre qué dios la tiene más larga.

–Son muy raros. Eso de no comer cuando es eso…

–El Ramadán

–Eso

–Comen por la noche

–Yo en la cuaresma como carne, si quiero.

–Cóbrame

–Los moros…

–Mira. Yo no tengo garaje. Los coches que he tenido siempre han dormido en la calle y ya sabes lo que pasa: Un toquecito aquí, una rayita allá, un espejo retrovisor arrancado de cuajo… El único que ha venido a mi casa a decirme que me había roto el parachoques de mi legendario Ford Scort ha sido un musulmán. Los demás terroristas de la chapa y la pintura, me imagino que cristianos, se dieron a la fuga y al olvido… Tengo unos vecinos moros, como tú dices, que son respetuosos, buenas personas, cumplen con las obligaciones de la comunidad de vecinos… Cóbrame.

De repente me doy cuenta de que, aunque no hay nadie más en la cola a quien pueda estar haciendo perder el tiempo, yo sí estoy perdiendo el tiempo y que lo que de verdad hubiera sido absolutamente definitivo es que cuando ha insistido por segunda vez con lo de los moros, yo le hubiera contestado “tú lo que eres es tonto”. Claro que entonces él habría pensado que yo soy un racista.

(Votos: 31 Promedio: 3.4)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Botón volver arriba
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible.

La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Tienes toda la información de privacidad en nuestra página de política de privacidad y política de cookies.