Cita con las Citas
Oficio duro
Lo bueno de las democracias es que podemos cambiar a quien gobierna sin necesidad de romper nada
Gobernar es un oficio duro y exigente; el que lo ejerce es nuestro espejo. Si nos deforma, hay que cambiarlo. No caben aquí juegos de manos, ni juegos de palabras.
Lo afirmaba Antonio Gala en una de sus troneras publicada en EL INDEPENDIENTE, cuatro de marzo de 1990. Y como no caben juegos de manos ni de palabras, seré breve. Como casi siempre en Cita con las citas.
Así que si espejo nuestro quien gobierna –ya el país, ya la comunidad, ya el municipio– es espejo que nos deforma o espejo en el que no nos vemos, habrá que cambiarlo.
Lo bueno de las democracias es que podemos cambiarlo. Jamás sea la tentación ni la necesidad de la piedra para romperlo. Cambiarlo, sólo cambiarlo.
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