Por sensibilidad, democracia y cultura: no a la tauromaquia
Los Verdes de Europa estamos en contra de las corridas de toros y de cualquier acto que represente sufrimiento para cualquier animal
Verdes de Europa estamos en contra de las corridas de toros y de cualquier acto que represente sufrimiento para cualquier animal. Las corridas de toros son una práctica de diversión basada en el sufrimiento del toro y no podemos consentir que en nuestra ciudad se produzcan estos espectáculos de sufrimiento animal financiados o no con dinero público.
La tauromaquia fue declarada patrimonio cultural en una decisión política que obliga a los ayuntamientos a promover y a divulgar los espectáculos taurinos privando de libertad para poder elegir en sus pueblos y ciudades qué espectáculos son los más convenientes para la ciudadanía.
Frente a la trasnochada legislación española, se ha presentado una Iniciativa Legislativa Popular, que apoyamos, que busca dotar de autonomía a los municipios para poder gestionar libremente las actividades recreativas y poder votar en contra los espectáculos sangrientos y de maltrato animal, sin que nuestro voto esté secuestrado y que votar en contra no signifique persecución judicial contra nuestras concejalas y concejales.
Verdes de Europa asegura que junto a sus representantes públicos seguirá haciendo todo lo posible para impedir que estos espectáculos cruentos y crueles se realicen en nuestra ciudad como hasta el momento se ha hecho. Continuará buscando los informes oportunos y los cambios en la normativa para posibilitar que nadie busque la diversión torturando a un toro.
Por humanidad y por democracia instamos al gobierno central a tramitar la ILP para quitar la protección a la tauromaquia y apoyaremos todas las concentraciones y acciones que hayan en contra de las corridas de toros.


Típica campaña para justificar el panfleto ideológico que cada vez compra menos gente porque abandera una supuesta superioridad moral que se desploma por lo superficial.
En realidad, a la tauromaquia no le haría falta un blindaje legal si no existiesen discursos totalitarios que buscan prohibirla porque a determinados sectores no les gusta o les parece mal. La libertad se ejerce en la taquilla,: el que quiere paga y va. La libertad no puede depender de la moral de unos pocos. Eso, precisamente, es poco democrático y lo habéis llevado a cabo en Villena durante varios años.
En fin, sois como los del «no más olé» (véase el caso de Colombia, aunque el de México podría ser perfectamente aplicable), condenáis ciertas prácticas pero ante otro tipo de problemas verdaderamente importantes calláis desde la complicidad.
¿Problemas verdaderamente importantes como cuáles?
¿Dónde estáis los taurinos para resolverlos?
No creo que respondas. ¿Respondo por tí, divino calvo? En la taquilla comprando entradas para ver matar y torturar toros.
¿O me equivoco?