Salud y Discapacidad

La escuela de padres del centro de educación especial Apadis de Villena, dentro del programa de Apoyo y Respiro Familiar perteneciente a FEAPS Comunidad Valenciana, estuvo trabajando y comentando varios aspectos relacionados con la Salud y la Discapacidad.
Se ha trabajado sobre las Guías de salud para familiares de personas con discapacidad intelectual, publicadas por Feaps. Dichas guías están dirigidas al apoyo y mejora de la atención a personas con discapacidad intelectual en el ámbito de la salud; en ellas se recoge las demandas de familiares, profesionales de la salud y de las propias personas con discapacidad intelectual.
Las personas con discapacidad intelectual no son enfermos, son unos ciudadanos más que en el ámbito de la salud y de la asistencia sanitaria pueden presentar singularidades y especialidades que el sistema de salud tiene que atender y dar respuesta (CERMI/INSALUD 2001)
Se habló sobre los aspectos que se pretenden conseguir o mejorar en relación al sistema socio-sanitario y la discapacidad: Prestar atención a las necesidades, Igualdad de condiciones, Adecuación de los Servicios de Salud, Concienciación de los profesionales que prestan los servicios, Eliminación de barreras de acceso a los servicios sanitarios.
Llegamos a las siguientes conclusiones, que afectan a la calidad de vida de nuestr@s hij@s, y que queremos compartir y reivindicar:
1. La necesidad de apostar por la formación de los profesionales de la salud en el campo de la discapacidad.
2. Una mayor atención preferente, y la reducción de la espera en las consultas dadas las características de algunos de estos niños.
3. Creemos que previamente a la visita médica, especialmente en algunas especialidades médicas, se debería establecer un protocolo de actuación que ayude a estos niños y niñas a enfrentarse con la situación.
4. Que se pongan en marcha o se potencien los equipos multidisciplinares de cara a desarrollar una mayor coordinación en la atención de las personas con discapacidad.
5. Priorizar la atención domiciliaria en aquellos casos que por sus necesidades y/o características no se aconsejable, o no puedan asistir a la consulta médica en el centro de salud.
Dichas conclusiones fueron trasladadas a los centros de salud esperando conseguir una mejor atención sanitaria de las personas con discapacidad intelectual. Para ello existe la posibilidad de obtener una tarjeta sanitaria de la discapacidad, con la cual conseguir alguna serie de ventajas, en cuanto a tiempo de espera en las consultas, atención preferente
si bien es cierto que su funcionamiento no es el que debería.


