Se premia el robar
Se valora lo perverso porque en España todavía hay quienes aplauden malversaciones y sinvergonzonerías
Conversación entre sepultureros, uno le dice al otro: En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. Se premia todo lo malo.
Se lo dice mientras dan tierra al cadáver del desdichado Max Estrella, protagonista en Luces de Bohemia, obra de Ramón María del Valle Inclán.
Se lo dice en la escena penúltima, escena triste donde la sentencia del enterrador suena y resuena como esperpento perpetuo, como realidad deformada por la propia realidad tangible.
Y suena y resuena porque en España se sigue sin valorar el mérito. Acaso, y en ocasiones, el deportivo. Pero poco más. Se sigue sin valorar el mérito y sí muchas veces la maldad.
Se valora lo perverso porque en España todavía hay quienes aplauden malversaciones y sinvergonzonerías. En algunos casos, si se tercia, hasta amparándolas con votos. Y justificándolas con argumentos extravagantes. Esperpento sí, esperpento.


Sinvergonzonería la tuya, que acabas de hacerme un «spoiler» como una catedral de Luces de Bohemia.
Ya es mala suerte no haber tenido tiempo de leer «Luces de Bohemia» en los últimos 100 años… xd
Vaya comentario, por Dios!!!
Lo siento pero…
Pero antes y después del entierro de Max Estrella aún quedan muchas luces para disfrutar -y sufrir- la obra.