Sobre la peatonalización del Casco Histórico de Villena

El proceso de racionalización del uso del vehículo en el Casco Histórico de Villena es parte consustancial del proceso de revitalización y rehabilitación que se ha propuesto el Ayuntamiento desde la aprobación en 2009 del Plan de Revitalización del Casco Histórico-Artístico.
El Casco Histórico de la Ciudad constituye en sí una microciudad, pues no hemos de dejar al margen que estamos ante una zona residencial en la que además se concentran la mayoría de los monumentos emblemáticos de la ciudad, como pueden ser el castillo de la Atalaya, la iglesia arcedianal de Santiago, la Iglesia de Santa María, el palacio Municipal, la mayoría de los museos de la ciudad, dos ermitas, el centro de Mayores, etc., así como todo el conjunto del casco histórico, que fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1968 y actualmente es Bien de Interés Cultural.
La creación de espacios de uso peatonal vela por la protección del patrimonio histórico-artístico de la ciudad y la mejora de la movilidad sostenible, suponiendo un paso cualitativo importante en la lucha contra la contaminación y facilitando la recuperación por los peatones de estos espacios urbanos. Esto conlleva necesariamente la restricción de los accesos de vehículos a las zonas peatonales, lo cual, necesariamente, debe compatibilizarse con aquellas otras situaciones en las que el uso del vehículo es preciso para atender demandas de inexcusable atención, tal es el caso de mudanzas, obras, supresión de barreras de acceso en el caso de personas con discapacidad física, enfermos, etc., así como el respecto a aquellas otras situaciones ya existentes, como es el caso de los garajes o zonas de aparcamiento de los vehículos de los residentes, que pueden ser objeto de compatibilización sin deterioro del uso principal del vial.
El proceso progresivo de peatonalización de determinadas calles y ejes del Casco Histórico iniciado en estos años tiene como principales objetivos la devolución al peatón de un espacio que inicial e históricamente le era propio y un uso más racional del vehículo. Dicho proceso es consustancial con la revitalización del Casco Histórico y por tanto ha comenzado a estar ligado con la intervención pública en el conjunto monumental e histórico a través de la rehabilitación de viviendas, comercios, monumentos, reurbanización de viales, etc. En este contexto, el Ayuntamiento de Villena ha iniciado un proceso de restricción de vehículos en el Casco Histórico, tan privilegiado y a la vez tan frágil, con el objeto de recuperarlo para la mayor tranquilidad y habitabilidad de sus residentes, para potenciar la creación de nuevos comercios, para el incremento de clientes de quienes mantienen su actividad, y para el mejor y más cómodo disfrute de todos sus visitantes residan o no en la ciudad.
Los objetivos generales de la peatonalización son reducir la intensidad de los vehículos que circulan por el Casco Histórico, reducir la ocupación de suelo ocasionada por los vehículos estacionados y reservar el aparcamiento en superficie para determinados grupos de vehículos, principalmente residentes.
Las diferentes regulaciones que se han elaborado durante los últimos años han sufrido diversas vicisitudes y se han mostrado insuficientes para cumplir los fines anteriormente citados en el Casco Histórico, es por ello que se ha redactado un nuevo proyecto para la regulación del acceso de los vehículos al centro histórico de Villena.
El nuevo proyecto de peatonalización abarca prácticamente la totalidad de las calles del casco Histórico a excepción del anillo formado por el inicio de la calle San Ramón, las calles Hernán Cortés, Gral. Prim, Pedreras y el vial (Avda. Príncipe D. Juan Manuel), aunque se debería puntualizar que casi un 50% de las calles del casco histórico ya son en la actualidad peatonales.
Puntos de control
El sistema elegido para el control de acceso y circulación de vehículos autorizados en el centro histórico se efectuará mediante la colocación en las diferentes entradas de acceso al centro histórico de una serie de puntos de control, formados por la correspondiente señalización informativa y de prohibición de acceso y un sistema de cámaras de nueva tecnología capaces de captar fotos y fragmentos de video de las matrículas de los vehículos y enviar la información a un centro de control ubicado en las dependencias de la Policía Local. En el centro de control se realiza de forma automática el procesado de la información visual que llega de cada uno de los Puntos de Control mediante un software específico. Con las matrículas captadas de vehículos no autorizados para pasar, se generará una Incidencia que, una vez verificada y firmada por un agente de la Policía Local, se transformará en una denuncia.
No existirá ningún tipo de barrera física que impida el acceso al centro histórico, luego será responsabilidad del conductor respetar la señalización así como asumir las posibles denuncias si no es un vehículo con acceso autorizado, y cabría también destacar que este control de acceso es para todos los vehículos a motor, inclusive motocicletas y ciclomotores.
Los puntos de control de acceso son seis y estarán situados en las calles Maestro Moltó, Pedreras, plaza de Biar, Avda. Príncipe D. Juan Manuel, Teniente Hdez. Menor y Ramón y Cajal.
En este marco, también se está redactando una Ordenanza cuyo objetivo no es otro que el de compilar las diversas normas reguladoras de las autorizaciones de acceso a las calles peatonales así como la regulación del tráfico en el Casco Histórico, a la vez que proceder a la regulación de aquellos aspectos que hasta la fecha no habían sido objeto de normativa alguna.
Apostemos por una disminución progresiva del uso del vehículo en ciudad, ya que sin duda es el factor que mayores disfunciones urbanas genera, dificultando el uso y disfrute del espacio público. Os invito a redescubrir el barrio a través de un modelo de movilidad sostenible que encierra en su interior lo más representativo de la ciudad.
Félix Esteve Domenech
Ingeniero Civil. Oficina de revitalización del Casco Histórico
[Artículo original publicado en el suplemento especial Fiestas del Medievo 2017 de El Periódico de Villena]





