Tener un as en la manga: cuánto del juego hay en nuestra forma de hablar
El vocabulario del juego ha penetrado nuestro lenguaje más de lo que pensamos. Repasamos algunas expresiones habituales en castellano y desvelamos las referencias que se esconden detrás de ellas

Nuestro lenguaje está trufado de expresiones procedentes del juego, que utilizan incluso quienes nunca han jugado. Muchas de ellas, además, las usamos sin asociarlas a su procedencia, mientras que con otras es imposible enmascarar su origen.
Así, cuando hablamos de poner las cartas sobre la mesa o jugárnoslo todo a una carta, poca duda puede caber del origen de las expresiones, sin que a nadie se le ocurra relacionarlas con la correspondencia, hoy prácticamente extinta con el correo electrónico, salvo la burocrática, eso sí.
En cambio, si decimos de algo que es el no va más, difícilmente lo asociamos a su origen genuino: la fórmula que anuncia el cierre de las apuestas en las ruletas. Una frase que, por cierto, se puede volver a escuchar en portales de gambling como Prime Casino, casino online en España de referencia que oferta actualmente modalidades de ruleta en vivo con crupier real.
Expresiones relacionadas con el mundo de los casinos
Cuando afirmamos de alguien que pone cara de póker, no hace falta que expliquemos de qué juego de casino viene la expresión, al igual que la de marcarse un farol, llamado así según algunas interpretaciones por el intento de deslumbrar al adversario.
Más oscura puede resultar la alusión a echar el resto, que en el juego significa poner en liza los fondos restantes, mientras que en la vida cotidiana es sinónimo de dedicar todos nuestros recursos o esfuerzos a un objetivo. Una opción siempre arriesgada que inglés se conoce como all in, término también universalizado en todo el mundo para múltiples contextos, y que se contrapone a apostar sobre seguro, frase con todavía más arraigo en el lenguaje común.
Jugársela doble o nada o apostarlo todo al rojo, por su parte, están muy relacionados con las ruletas de casino, al igual que apostar a caballo ganador, una expresión cuya vigencia hace justicia al papel histórico de las apuestas hípicas de los hipódromos, espacios de sociabilidad y ocio muy importantes en un pasado no tan remoto.
Un léxico de juegos de cartas muy presente en los momentos clave de la vida
Las encrucijadas vitales afloran infinidad de expresiones deudoras de los juegos de cartas. Hablamos de tener un as en la manga, que se parece mucho en la forma, pero difiere mucho en el fondo a sacarse algo de la manga.
Al enfrentar una decisión clave barajamos posibilidades, y si jugamos bien nuestras cartas podemos salir airosos de situaciones importantes, aunque al final en la mesa de póker o blackjack y en la vida hay que poner las cartas sobre la mesa o boca arriba, mostrando nuestras verdaderas intenciones y lo que estamos dispuestos a ofrecer, a menos que queramos romper la baraja y decir hasta aquí hemos llegado.
Préstamos de los juegos de cartas tradicionales españoles
Al margen de la baraja francesa con la que se juega al póker y blackjack, la española también da mucho juego para expresiones cotidianas, y ahí está el lanzar un órdago del mus para acreditarlo, palabra cuya etimología exacta procedería del término en euskera 'hor dago', que significa 'ahí está'.
Menos conocido es que cantarle las cuarenta a alguien viene del tute, siendo lo que se 'canta' cuando se tienen el caballo y el rey del palo de triunfo y se acaba de ganar una baza, lo que permite sumar cuarenta puntos.
Tendríamos tanto las expresiones clásicas referidas como otras de uso o popularización más reciente, por ejemplo, algo que es sota, caballo y rey por resultar muy predecible.
El bingo y la lotería otra mina inagotable
Otro tanto ocurre con el bingo y la lotería, con usos muy evidentes, desde decir precisamente bingo para proclamar que hemos acertado hasta comprar todas las papeletas. También podemos señalar que a alguien le ha tocado la lotería con algo o quejarnos de la lotería de los penaltis.
De este modo, hay infinidad de expresiones cotidianas tomadas de los juegos de azar, al igual que ya se pueden detectar en el lenguaje multitud de términos y frases procedentes del mundo de los videojuegos. Seguro que muchos de los asistentes a la Villena Game Party saben de qué se habla al decir que alguien 'pasa de pantalla', 'desbloquea un logro', se 'pasa el juego' o tiene un 'game over'.
Así, vemos que los juegos de azar y los videojuegos muestran a las claras que los formatos de ocio, ya sean físicos o digitales, no son meros entretenimientos vacuos y pasajeros. Por más que tengan una finalidad lúdica, forman parte de la cultura de nuestra época y dejan una huella profunda en nuestra manera de expresarnos, hasta el punto de que muchas de sus palabras, imágenes y situaciones terminan incorporándose al lenguaje cotidiano, sobreviviendo incluso aunque olvidemos de dónde proceden.

