Una ruta ambiental al atardecer permite redescubrir la Sierra de la Villa de Villena
La asociación de vecinos del Rabal participa en una actividad de interpretación ambiental organizada por la concejalía de Participación Ciudadana

La Sierra de la Villa de Villena volvió a demostrar este viernes, 17 de julio, que incluso los espacios más cercanos pueden ofrecer nuevas miradas cuando se recorren con atención. La Asociación de Vecinos del Rabal participó en una actividad de interpretación ambiental organizada por la concejalía de Participación Ciudadana, en colaboración con el propio colectivo vecinal.
La propuesta consistió en una ruta al atardecer por la Sierra de la Villa, aunque para los participantes fue mucho más que un paseo por uno de los parajes más emblemáticos de Villena. Guiados por Julio Merayo, biólogo y divulgador ambiental, los asistentes pudieron acercarse a la riqueza natural del entorno desde una perspectiva diferente, aprendiendo a observar detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
Fauna nocturna, murciélagos y una nueva forma de mirar el entorno
Durante la actividad, Merayo compartió sus conocimientos sobre la fauna nocturna y otros elementos del ecosistema local, despertando la curiosidad de los participantes por la vida que se activa cuando cae la tarde. Uno de los momentos más llamativos de la ruta fue la aproximación al mundo de los murciélagos, que pudieron conocer gracias al uso de un detector de ultrasonidos.
Desde la asociación vecinal han destacado la cercanía y entusiasmo del guía, subrayando que su pasión por la naturaleza consiguió contagiar al grupo. “Descubrimos un mundo que siempre había estado ahí, pero que nunca habíamos aprendido a mirar”, señalan desde el colectivo.
El Rabal agradece la iniciativa y pide que se repitan más actividades
Los vecinos han querido agradecer públicamente a Julio Merayo su implicación y la manera de transmitir sus conocimientos, así como a Participa Villena y a la organización de la actividad por hacer posible una experiencia que califican como “muy especial”.
La ruta sirvió también para recordar que, por muchas veces que se recorra un mismo espacio, la naturaleza siempre guarda rincones nuevos por descubrir. En este caso, la Sierra de la Villa se convirtió en un aula al aire libre para vecinos y vecinas del Rabal, reforzando el valor del patrimonio natural más próximo y la importancia de seguir impulsando actividades de educación ambiental en Villena.
Desde la Asociación de Vecinos del Rabal esperan que este tipo de propuestas se repitan en el futuro, por su capacidad para fomentar la participación ciudadana, el conocimiento del entorno y el vínculo con los espacios naturales de la ciudad.


