Carlos Alcaraz conquista el Grand Slam
El tenista entrenado por Samuel López se convierte en el jugador más joven de la historia en ganar los cuatro grandes

Carlos Alcaraz ha hecho historia una vez más. El joven tenista murciano, formado en Villena por Juan Carlos Ferrero y dirigido en la actualidad por el técnico villenense Samuel López, se ha convertido en el tenista más joven de la historia en conquistar el Grand Slam (ganar los cuatro grandes torneos: Open de Australia, Open USA, Roland Garros y Wimbledon) tras su victoria en Australia este domingo frente a Novak Djokovic.
Era un partido para la historia, con el mejor jugador del momento, Alcaraz, número 1 del mundo, enfrentándose al mejor de todos los tiempos, Djokovic, que ha firmado un torneo memorable sobre su pista favorita, donde ha triunfado en 10 ocasiones.
Sin embargo, el partido no pasará a la historia del tenis, puesto que el dominio de Alcaraz ha sido incontestable. Pese a que el serbio ha comenzado de forma arrolladora, dominando el primer set por 6 a 2, en el momento el murciano ha entrado en el partido se ha convertido en una apisonadora imposible de detener por Djokovic, que ha visto como la juventud y la fuerza del español se imponían golpe tras golpe a su veteranía y experiencia.
Dominando todas y cada una de las facetas del juego, desde el saque al juego en fondo de pista, desde la volea en la red y las dejadas hasta una derecha arrolladora en los restos, Alcaraz ha ido minando la confianza del serbio a cada juego, imponiéndose con claridad en los siguientes sets: 6 a 2 en el segundo, 6 a 3 en el tercero y 7 a 5 en el cuarto y definitivo.
Con esta victoria, el relevo al frente del tenis mundial quedado refrendado. Dífícilmente vuelva a tener Djokovic, a sus 38 años, otra oportunidad de triunfar en un grande, mientras que Alcaraz, junto a su archirrival Jannik Sinner, está llamado a dominar el circuito durante la próxima década y seguir engrosando un palmarés que, visto lo visto hasta ahora, aspira a situarlo entre los mejores tenistas de todos los tiempos.

