Estación de Cercanías

¿Conciliando?

¡Uy! Para esto debe subir a la planta de arriba, a la ventanilla número 2. Yo no le puedo atender; ese tema lo lleva mi compañero pero hace una hora que salió a desayunar y todavía no ha vuelto… ¡El siguiente! ¿Cómo viene con estos papeles? Le faltan la mitad, vuelva otro día… ¡Pero señorita, si llevo dos hora en la cola y su compañero me dijo que con esto era suficiente! Pues ése no es mi problema, pregúntele a él… ¿Quién de ustedes no ha vivido una situación similar? Pues seguramente muy pocos: son demasiado frecuentes.
Pero esto se acabó, ha llegado Concilia, maravilloso Plan que ha creado el gobierno para agilizar la administración pública, para (esto es lo que más me gusta) trabajar menos pero con mayor calidad, que se aplicará para hacer que la vida laboral y familiar de los funcionarios del Estado puedan adecuarse correctamente, pues según reza en su texto, “Este plan supone un paso más en la vocación de la administración pública de ser una auténtica fábrica de derechos y oportunidades, y para convertirse en un motor que impulse el cambio global en el resto de la sociedad”. Lo lamento, pero esto me produce una amarga carcajada: ¿Alguno de ustedes cree que tan modélico Plan se hará extensivo al resto de la sociedad? Yo no…

Y me enfurece por la sensación de impotencia que me genera: conozco a funcionarios los cuales son verdaderos profesionales, con vocación, que realizan un trabajo escrupuloso y correcto, pero me parece un agravio comparativo y una discriminación total con respecto al resto de trabajadores, dando además justo en diana del mayor problema con el que nos enfrentamos el resto de curritos. Valga está pequeña comparación como ejemplo: 40 horas laborables contra 32 hasta ahora reconocidas para este sector y que Concilia va a convertir en 27.5 horas, y por supuesto con flexibilidad de horario en algunas franjas, ¡lo que nos faltaba! La excusa perfecta para ausentarse, las funcionarias maltratadas tendrán más ayudas, los padres del sector público más permiso de paternidad, si tienes familiares enfermos a cargo más consideraciones… y así un largo etcétera de privilegios con respecto a los demás. Como Plan me parece perfecto, pues es la ayuda que se necesita para conciliar vidas familiares y laborales, pero háganlo extensivo a toda la sociedad.

Sus creadores aseguran que su aplicación redundará en una mayor calidad al servicio de los ciudadanos, pero servidora, a pesar de haber leído el proyecto varias veces, no ha encontrado por ningún lado qué van a durar las prácticas, y claro, digo yo que los clientes de esta gran empresa, que somos todos, tenemos la obligación de opinar sobre si en verdad es un acierto su aplicación. Nosotros, como usuarios públicos, tan sólo contamos con el método de la reclamación para protestar, no dejemos pasar la oportunidad de hacerlo, presentemos todas aquellas reclamaciones que creamos oportunas, no se asusten con el proceso, no vale quejarnos en los corrillos, en los cafés o en las tertulias, no aceptemos las malas gestiones como algo normalizado, ni las malas atenciones como moneda de uso común: trabajar en la administración es comparable al premio de una conocida marca de café soluble, “Un sueldo para toda la vida”, por lo tanto exijamos un trato como merecemos. Somos los clientes, no “¡el siguiente!”. Hagamos que lo entiendan así.

Y si son tan amables, Sres./as del funcionariado, atiéndanos con la mejor de sus sonrisas, es la gran asignatura pendiente en esa empresa mantenida por todos. No estamos pidiendo favores cuando reclamamos sus servicios. No lo olviden, por favor.

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