El ayuntamiento ofreció a la escuela de adultos una ubicación alternativa durante las obras
La edil de Educación reitera el ofrecimiento al centro educativo y aclara que el ascensor entrará en servicio cuando se recepcione la obra

Las quejas de la asociación de alumnos de la Escuela Permanente de Adultos “Arco Irís”, tanto por el retraso a la hora de entrar en servicio el ascensor recién instalado como por la duración de las obras y las molestias que están generando, han llegado al Pleno ordinario de febrero, celebrado este jueves.
El Partido Popular, haciéndose eco de dichas quejas, ha formulado un ruego al equipo de gobierno, instándole a poner en marcha el nuevo ascensor lo antes posible así como a terminar la obra a la mayor brevedad.
En respuesta a dicho ruego, y especialmente a las quejas de la asociación de alumnos y el equipo directivo del centro educativo, la edil de Educación, María Server, ha afirmado que “antes de comenzar la obra, en previsión de que pudiera haber problemas, ofrecí a la escuela de adultos la posibilidad de ocupar un espacio en la planta baja del colegio Ruperto Chapí”, una propuesta, añadía Server, que fue rechazada.
No obstante, la edil ha vuelto a lanzar el ofrecimiento, por si el equipo directivo del centro cambia ahora de opinión.
Respecto al ascensor, ha señalado que “entrara en servicio una vez se haya recepcionado la obra”.