Bien estamos, estamos

Grandes

Cuando venían a Villena la plaza de toros se ponía a rebosar, pero ahora en España han prohibido su espectáculo

Porque nunca nos reímos de ellos, sino por ellos; porque nos hacían reír, y mucho, jamás cupo la burla. Más la admiración. Cuando venían a Villena la plaza de toros se ponía a rebosar, pero ahora… ahora en España han prohibido su espectáculo.

Lo que nos pesa. Así, solidarios, lloramos por ellos y con ellos. Fueron y ya no son. Fueron y no serán: El Bombero Torero, El Platanito… hasta El Popeye Torero y sus enanitos marineros. Versiones recicladas de un show divertido donde el protagonismo de una troupe de enanos era fundamento. Se ganaban la vida deleitándonos. Charlotada y empastre. Espectáculo cómico taurino. Cubriendo de felicidad alguna tarde de verano. El recuerdo nos los trae en verano. Cerrando los ojos veo con claridad aquel coche con carrocería con forma de plátano publicitando el espectáculo. Atracción irresistible para cualquier niño.

Entre los promotores del toreo bufo destacó Pablo Celis, heredando una tradición centenaria en la que habían cuajado personajes y números como el de Don Tancredo. Éste debido a la suerte en la que Tancredo López Martín, vestido de blanco, sobre un pedestal, brazos cruzados y sin moverse, como una estatua, esperaba la salida del toro. Suerte que ha trascendido al lenguaje común para referirse a aquellas personas que ante los problemas no se inmutan o fingen no importarle.

Tancredo López, Rafael Dutrús Zamora "Llapisera", Pablo Celis y su descendencia, Juan Ajenjo Bermejo… Fue en 1974, con poco más de veinte años cumplidos, cuando Ajenjo se vistió por primera vez de torero cómico. Hubo años de mieles y mieses. Ahora tocan de hieles y cizañas. Les han jodido el negocio los "guardianes de la dignidad ajena", según la definición utilizada por Zabala de la Serna y José Aymá en el reportaje sobre "El drama de los enanos toreros…" publicado en EL MUNDO (22 de agosto de 2023), definición que aprobamos a pie juntillas para denunciar la nueva inquisición que nos atosiga.

Sin preguntarles, alguien ha decidido que los espectáculos con enanos denigran a las personas con acondroplasia o enanismo. Así que a las críticas de los animalistas por considerar maltrato los espectáculos taurinos, se suma una hipersensibilidad trufada de afectada compasión que ha supuesto la puntilla a estas funciones que disfrutamos por generaciones. ¿Éramos crueles y sádicos aplaudiendo y riendo las peripecias de estos cómicos?...

Eran y son artistas, grandes artistas. Ahora no les dejan actuar. Las risas, las volteretas y revolcones por el ruedo, las carreras arriesgadas… Todo prohibido. En nombre de una dignidad para quien no se sentía indigno. Ahora sí. Porque les han vetado trabajar en aquello con lo que se ganaban el pan. Les han privado del plato diario, del sustento sudado con honra.

Empiezan a agotarnos ciertos defensores de la Humanidad. Más cuando alguno de éstos justificaría que un enano no naciera. La disposición aprobada en abril sobre derechos de las personas con discapacidad es clara: "Quedan prohibidos los espectáculos o actividades recreativas en los que se use a personas con discapacidad o esta circunstancia para suscitar la burla, la mofa o la irrisión del público de modo contrario al respeto debido a la dignidad humana".

Pero insistimos, ni burla ni mofa ni irrisión porque nunca nos reímos de ellos; nos reímos por ellos. A carcajada limpia. Gracias a nuestros pequeños grandes héroes. Pero alguien se ha empeñado en ensuciar nuestra mirada limpia, mirada de luz infantil en aquellas tardes luminosas en la plaza de toros después de una siesta que se nos hacía interminable esperando el instante en el que saltaran al ruedo grande los grandes. Y reír con ellos y por ellos. Reír.

(Votos: 31 Promedio: 3.6)

4 comentarios

  1. Me parece muy interesante y todo un homenaje a quienes nos hicieron reír de niños.
    Ciertamente no nos reíamos de ellos, sino de las charlotadas que hacían (como bien dices). No seré yo quien no respete a quienes nacieron con ese (u otro problema). Tengo muy claros los limites y pienso que quizá, para quien no los tiene claros, lo fácil es la prohibición; y la verdad ya estoy harta de que salgan esas voces, cual Pepito Grillo, en defensa de la moral, .como dando por hecho que necesitamos que nos tutoricen
    Gracias a la educación de nuestros padres, moral y respeto no nos han faltado nunca para con nuestros semejantes.
    Sin olvidar que, para muchas de las personas con algún tipo de discapacidad o peculiaridad , eran una manera de ganarse la vida (el hombre gigante, la mujer barbuda, etc)

  2. «Gracias a la educación de nuestros padres, moral y respeto no nos han faltado nunca para con nuestros semejantes.»
    Vale, Conchi; ¿Y para los no semejantes? Ya estoy viendo la educación que os dieron vuestros padres. Aquéllos que trabajan en el matadero también se ganan su pan. Imagino que habrás llevado de excursión a tus hijos una tarde de verano al matadero. Éso sí, máximo respeto al matarife bajito.

  3. Puede haber enanismo físico, del que nadie es responsable, y enanismo empático, del que sí, cada cual, y siempre que no sufra alguna anomalía intelectual o psíquica, sí es responsable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba