Aunque como ya les he confesado en alguna que otra ocasión yo no creo ni de lejos en estas cosas -ni en cualquier otra que rebata la ciencia o contradiga la lógica-, me vuelven loco los libros sobre esoterismo, parasicología, ocultismo, magia negra, adivinación y todas esas zarandajas. Será, supongo, por culpa del cine de terror (especialmente el clásico) y los viejos seriales televisivos en blanco y negro. Por lo tanto, no podía dejar pasar la oportunidad de leer Oculto, un volumen maravillosamente editado por Blume y en el que Peter Forshaw, doctor en Historia Intelectual y profesor asociado en la Universidad de Ámsterdam, da buena cuenta de la cultura visual que ha surgido -y que por otro lado también ha sustentado- todas estas creencias paganas. En su interior, el autor recorre la historia de la humanidad vinculada a lo oculto durante cientos de años, desde la búsqueda de la piedra filosofal en la Antigüedad con el fin de alcanzar la transmutación e incluso la inmortalidad hasta las prácticas de los ocultistas modernos (que, como las meigas, y por extraño que pueda parecer a estas alturas de la película, haberlos haylos).

De esta forma, se analiza cómo el ser humano se ha relacionado no solo con los elementos de la naturaleza, sino también y muy especialmente con los dioses y con otros seres que él mismo creó: ángeles, demonios, espíritus, monstruos y otras criaturas de diverso pelaje. Los invitados a la fiesta, de excepción: Arcimboldo, Éliphas Lévi, madame Blavatsky, Rudolf Steiner,el inevitable Aleister Crowley. Carl Gustav Jung, Leonora Carrington, David Bowie o Jimmy Page (el guitarrista de Led Zeppelin) son solo algunos de los que se pasean por unas páginas en las que el texto, de gran interés, viene acompañado de un suculento material gráfico magníficamente reproducido; de esta forma, grabados, pinturas, talismanes, cartas de tarot, gemas, fotogramas de películas y otras fotografías de muy diversa índole terminan por armar una historia visual del ocultismo imprescindible para los aficionados a estos temas.

De la mano de la misma editorial se acaba de publicar un libro más específico: Magia antigua (en Grecia y Roma) lleva la firma de Philip Matyszak y es, como sugiere su título, una guía de las prácticas sobrenaturales en las dos civilizaciones antiguas que establecieron la base de posteriores sistemas políticos, sociales y culturales que han sobrevivido hasta nuestros días. El ensayo en cuestión arranca recordando al lector que en el mundo antiguo no existía el concepto de lo sobrenatural porque todo lo era: que de una pequeña bellota enterrada brotase un robusto roble podía ser considerado como algo mágico; no digamos ya la nigromancia, o el arte de hablar con los muertos que poco después la Biblia prohibiría de forma explícita. Por ello, en las páginas de este libro filosofía, protociencia y superstición van de la mano y en ocasiones resulta imposible discernir una de otra: un buen ejemplo es la herbología de las brujas, con algunas tan populares como Circe, Medea o Hécate; también se da la convivencia de las vampíricas lamias, los licántropos, los dragones, los grifos o el ave Fénix con la conexión mágica de animales reales como perros, gatos, serpientes o comadrejas. Afortunadamente, el libro incluye consejos para la protección contra las artes oscuras, ya sea mediante exorcismos, amuletos de características diversas o hechizos para evitar el mal de ojo. El resultado de este cóctel alucinante es un libro que, entiendo que de manera jocosa e irónica, nos invita a aprender a exorcizar demonios, limpiar nuestro hogar de espíritus amenazantes, lanzar maldiciones, adivinar el futuro en las vísceras de un animal y hasta convocar a los difuntos. Una lectura de lo más útil, sin duda.

Para jocosidad e ironía autoconsciente, los de Mi primer libro de ocultismo: un pequeño librito ilustrado donde, a la manera de los manuales de instrucciones, los cuadernos de pasatiempos y los textos de autoayuda de venta por correo, el australiano Steven Rhodes propone un fascinante ejercicio de nostalgia retro con ecos que van desde Norman Rockwell a la película Poltergeist o la serie Stranger Things. La parafernalia y la memorabilia surgidas de los años setenta y ochenta se manifiestan en una serie de páginas con ilustraciones y tipografías deliberadamente anticuadas que nos explican cómo invocar a demonios, realizar sacrificios de sangre, sobrevivir a una abducción extraterrestre, aprender piroquinesis, comprar un práctico muñeco vudú o enfrentarse a payasos siniestros, cintas de vídeo malditas o la mismísima Muerte personificada... ¡Y hasta lleva un póster de regalo! Todo ello, cargado de altas dosis de humor negro que hacen del presente volumen una pequeña joya que no debería pasar desapercibida a pesar de lo fácil que resultaría dado su reducido tamaño. Búsquenla y gócenla porque merece muy mucho la pena. Y las otras dos recomendaciones de hoy, tres cuartos de lo mismo.
Oculto. Análisis de la cultura visual del misticismo, la magia y la adivinación y Magia antigua (en Grecia y Roma). Guía de las artes sobrenaturales están editados por Blume; Mi primer libro de ocultismo. Club de lectura está editado por Autsaider.




