Abandonad toda esperanza

Una cartelera inquietante

Abandonad toda esperanza, salmo 699º

Tradicionalmente, el verano es una época en la que la cartelera acoge tanto a los blockbusters dispuestos a reventar las taquillas de todo el mundo como al cine para toda la familia, del que se espera que rellene las arcas de la industria exhibidora gracias a la venta de palomitas y refrescos tanto como de entradas. Y todas estas propuestas dejan libres apenas unos huecos que suelen rellenarse con películas más bien discretas y de las que algunas incluso suelen llevar esperando para estrenarse un año o más. Pero como no podía ser menos en un año tan extraño como este, el verano de 2020 ha sido testigo del estreno de una película que ha tardado la friolera de siete años en aterrizar en nuestros cines. Una película protagonizada nada menos que por Scarlett Johansson... y que no es la esperada Viuda Negra de Marvel (que va sumando retrasos sucesivos, como casi todas), sino Under the Skin. Un film, insisto, de 2013. Con decirles que servidor la vio hace ya bastante tiempo y que la tengo en bluray de importación...

Scarlett Johansson realiza uno de sus mejores y más atípicos trabajos en “Under the Skin”

Que esta adaptación de la novela homónima de Michael Faber, considerada por la crítica internacional como uno de los mejores filmes de lo que llevamos de siglo, haya tardado tanto en estrenarse en nuestro país es de juzgado de guardia, y resulta difícilmente explicable se mire por donde se mire. La película en cuestión es el tercer largometraje de ficción dirigido por el británico Jonathan Glazer; un cineasta, a mi parecer, excepcional, y que curiosamente no goza de un predicamento como tal parejo a su prestigio como realizador de videoclips musicales. Si gustan de este género, seguramente recordarán piezas tan memorables como “Virtual Insanity” de Jamiroquai, “Into My Arms” de Nick Cave & The Bad Seeds, “Karma Police” de Radiohead o “A Song for the Lovers” de Richard Ashcroft; pues todos ellos llevan su firma. En cambio, casi nadie se acuerda de su ópera prima, un brillante neonoir titulado Sexy Beast; y muchos menos aún conocen aquella menospreciada maravilla -pasó sin pena ni gloria por los cines, donde la vimos cuatro gatos- titulada Reencarnación y protagonizada por Nicole Kidman en uno de sus mejores papeles. Esta escasa consideración debería corregirse al fin gracias a Under the Skin, una joya del cine contemporáneo que por momentos se nos antoja una muestra de cine social en la línea de Ken Loach o Mike Leigh (por no salirnos del Reino Unido, donde se desarrolla la historia) para mutar, como ese personaje principal al que encarna una Johansson en estado de gracia, en un claro ejemplo de ciencia ficción casi abstracta, eminentemente visual y con muy pocos diálogos, emparentado con joyas del séptimo arte como 2001 de Kubrick o Solaris de Tarkovsky. Soy consciente de lo arriesgado que resulta manejar referentes tan elevados, pero créanme cuando les digo que una película de este calibre no es algo que se vea muy a menudo.

Nicolas Cage (dcha.) protagoniza esta nueva adaptación de un cuento de Lovecraft

Otra película afín a los géneros de la ciencia ficción y el terror que llega hoy a los cines casi de tapadillo viene firmada también por otro outsider del cine actual: Richard Stanley. Los aficionados que ya pasen de los cuarenta seguramente recordarán una cinta de culto como Hardware (Programado para matar), que se exhibió con cierto éxito en el Festival de Sitges allá por comienzos de los noventa. Los que siguieran después la carrera de su director sabrán también que la irregular Dust Devil fue un fracaso estrepitoso y que los productores de La isla del Dr. Moreau lo despidieron y sustituyeron a mitad de rodaje por el veterano John Frankenheimer, lo cual convirtió a Stanley en un apestado para la industria. Tanto como que han tenido que pasar nada menos que veintitrés años -se dice pronto-, en los que ha sobrevivido filmando algunos documentales y cortos, para poder estrenar su nueva película: Color Out of Space, film que protagoniza el actor más estajanovista del cine actual, Nicolas Cage, quien en el último lustro viene estrenando entre cuatro y seis películas cada año. Adaptar el relato de H. P. Lovecraft “El color que cayó del cielo” -que dio pie también a Granja maldita, un clásico de los videoclubs ochenteros y una cinta tan mediocre como divertida- permite a Cage realizar uno de esos recitales de sobreactuación que tanto le gustan (¿se acuerdan de Mandy?), y a Stanley ofrecernos un espectáculo visual verdaderamente alucinógeno. El resultado, aunque lejos de toda sutilidad en la línea de Under the Skin y más cercano a la casquería, resulta de lo más disfrutable para todo buen amante del género.

“Madre Oscura” ha sido el éxito sorpresa de la cartelera de Estados Unidos esta temporada

Mientras cineastas de talento probado como Jonathan Glazer o Richard Stanley las pasan canutas para construirse una carrera estable y una filmografía digna debido a su personalidad insobornable y a sus reticencias a someterse a los cantos de sirena de la maquinaria hollywoodiense, otros tienen bastante más suerte: porque lo de los hermanos Brett y Drew T. Pierce y su segunda película ha sido llegar y besar el santo. The Wretched, titulada entre nosotros Madre Oscura, es un film de terror funcional pero discreto, bien llevado pero sin ninguna originalidad, que llegó a los cines estadounidenses justo cuando la pandemia del coronavirus obligaba a cerrar los centros comerciales; y gracias a su proyección en los autocines -un formato de exhibición residual en nuestro país, pero todavía muy presente al otro lado del charco- se convirtió allí en la película más taquillera durante varias semanas consecutivas. Y aunque se deja ver, sobre todo porque apuesta más por lo sugerido que por lo explícito, tampoco es nada del otro jueves.

El popular cómico Leo Harlem protagoniza “Superagente Makey”

Dicho esto, y cuando ya han pasado algunas semanas desde su estreno, cabe preguntarse: ¿habrá repetido esta Madre Oscura en nuestro país el mencionado éxito de Estados Unidos? No tengo ni idea, pero lo dudo mucho. Y seguramente funcionarán mucho peor Under the Skin y Color Out of Space (de las que ni siquiera se han molestado en traducir los títulos). Si me preguntan a mí, creo que las películas que van a triunfar de verdad este verano en los cines españoles -que ríete tú del chauvinismo de los franceses y el proteccionismo institucional de su cine- serán Padre no hay más que uno 2 y Superagente Makey. Y es que para algunas cosas somos muy nuestros. Pero conste que con lo de “Una cartelera inquietante” no me refería a esto; al menos no conscientemente.

Under the Skin, Color Out of Space y Madre Oscura se proyectan en cines de toda España.




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