Columnas
-
La ciudad desesperada
Los tiempos cambian y las cosas cambian o se descubren como archivos clasificados, de ese modo aquello que intuíamos como…
Leer más » -
Estaba solo en medio del océano, braceando para no hundirme, y muerto de miedo
Le han contando lo de mi historia, y usted también quiere escucharla ¡Ja, ja! No la culpo. Si me la…
Leer más » -
Sáhara
Entiendo perfectamente que el tema de hoy resulta atractivo. Sin embargo lo rescato del cajón de los olvidos primero porque…
Leer más » -
Palmas, aplausos y ovación
Morante de la Puebla regresará a Lima para torear en el histórico coso de Acho dos años después. El Partido…
Leer más » -
Tranches de vie
Abandonad toda esperanza, salmo 251ºNo sé si habrán notado que, al menos en cuestión de historietas, últimamente estoy algo afrancesado:…
Leer más » -
En el Hospital Universitario de Alicante
Por razones que no vienen al caso me siento a escribir sobre el Hospital General Universitario de Alicante (HGUA). Incluso…
Leer más » -
Y le encasqueté la careta de Fernando Esteso que siempre llevo conmigo
Me encanta ver eso en las películas, cuando el héroe involuntario (¿o no?) de turno se ve obligado a arriesgar…
Leer más » -
Benedicto XVI no es mi padre
Imagínense ustedes que pertenecen a una familia normal, con abuelos, sobrinos, cuñados e hijos, pero sin creer en el más…
Leer más » -
El pito doble
En España lo estamos pasando mal la mayoría. Canutas, me atrevería a decir. Los negocios se limitan a sobrevivir, los…
Leer más » -
Las promesas políticas y el hospital de Zaplana
Estoy convencido de que las promesas han de hacerse para ser cumplidas. Prometer es dar a entender que se es…
Leer más »