Salud

El 12,28% de los niños villenenses de 4 años es sospechoso de padecer problemas oculares

En colaboración con las concejalías de Sanidad y Educación del M.I. Ayuntamiento de Villena, el grupo de ópticos-optometristas de la Asociación de Comerciantes ha revisado gratuitamente la vista de 342 niños durante este curso. El objetivo de la decimosexta edición de esta campaña era prevenir la ambliopía (más conocida como “ojo vago”) y otras anomalías visuales.
Tanto el edil Francisco Montilla como la edil Rosario Belda mostraban su satisfacción por el trabajo realizado por estas 5 ópticas villenenses para mejorar el bienestar de nuestros escolares. Ambos han agradecido a estos profesionales de la visión su implicación en esta campaña, en la que llevan participando 3 años. En cuanto a esta edición, la concejala de Educación explicaba que al iniciarse el curso se confeccionó un calendario para que uno de estos ópticos acudan a cada colegio para realizar la revisión. Una vez hecha ésta, el informe de cada niño –que es confidencial– se remite a la Concejalía, que lo manda a los diferentes centros para que los entreguen a los padres del alumnado. El efectuar este estudio al comienzo del curso permite que a los niños que tengan alguna anomalía visual se les puedan corregir lo antes posible, evitando un 80% de los fracasos y retrasos escolares causados por estos problemas.

Jorge Sanchiz, comentaba que la ambliopía u “ojo vago” es un problema visual que surge cuando uno o ambos ojos presentan una agudeza visual por debajo de la norma y puede pasar desapercibido porque un ojo vea perfectamente y el otro no. Esta anomalía debe detectarse con una revisión visual, que es importante llevar a cabo a estas edades porque si no se descubre antes de los 5 ó 6 años la ambliopía puede ser irreversible o su curación puede ser muy costosa y traumática para el paciente, como indicaba Consuelo Esquembre. Por tanto, el fin de la campaña no es curar, sino detectar precozmente, asegurando un control inmediato de estos problemas visuales.

Respecto a los resultados de la campaña 2006, Milagros Murillo afirmaba que deben ser los padres de los niños afectados por problemas oculares los que materialicen la labor de detección y prevención hecha por los ópticos, sometiendo a sus hijos a un tratamiento controlado. Así, una vez realizado un estudio en la óptica o el oftalmólogo, se puede comprobar si efectivamente el niño tiene menos agudeza visual de lo normal y si esta se debe a una hipermetropía, astigmatismo o miopía, puesto que al ser niños pequeños no se pueden hacer los mismos test que a un adulto. Afortunadamente, la gran mayoría de los padres someten a sus hijos a estos tratamientos posteriores para corregir sus problemas. En este sentido, se aprovecha la campaña para revisar a los escolares que fueron sometidos a las pruebas durante el curso anterior que eran sospechosos de sufrir problemas oculares, con el fin de comprobar si ha habido un seguimiento para compensarlos o corregirlos, algo que se ocurre en casi todos los casos. Los representantes de estas ópticas admitían que les había sorprendido gratamente que hayan aparecido en 2006 muchos menos casos que en los años anteriores.

En cuanto al procedimiento seguido en la campaña, recordaban que se hace una revisión rápida para descartar a los alumnos que parecen estar bien y para comprobar si hay alguna posible anomalía, puesto que hay casos en los que tras la revisión se comprueba que finalmente no es así. No obstante, aseguraban que es conveniente que todos los niños pasen una revisión visual antes de los 6 años.

(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba