Opinión

Juntas construyendo amistad social

Para poder realizar un cambio profundo en la sociedad es necesario promover una educación basada en valores de igualdad, respeto y solidaridad

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, nos encontramos en un contexto marcado por la pandemia de la Covid-19. Vivimos el impacto de múltiples crisis (sanitaria, económica, laboral, etc.) que ponen de relieve un sistema corrupto que desplaza y descarta a millones de personas. Todas estas crisis tienen un factor en común: las mujeres siguen siendo especialmente afectadas.

Algunos datos que nos pueden servir para reconocer esta realidad:

  • En nuestro país, se está produciendo un auge en la trata de mujeres explotadas laboralmente. Sin embargo, permanecen, en la mayoría de los casos, ocultas e invisibilizadas.
  • La conciliación familiar sigue siendo un asunto pendiente que se ha hecho aún más evidente ahora, el teletrabajo se está convirtiendo en un arma de doble filo para las mujeres con un incremento en la carga de trabajo de cuidados y una pérdida en las relaciones laborales comunitarias.
  • La brecha de género en el mercado laboral sigue en aumento, acelerándose en estos últimos meses, aumenta la proporción de las mujeres en las estadísticas de desempleo, del trabajo precario, a tiempo parcial o en la economía informal.
  • El impacto de la pandemia ha sido muy duro para las mujeres, particularmente desproporcionado para las mujeres jóvenes, ya que sufren mayor precariedad y peores condiciones laborales.

Un año más, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y la Juventud Obrera Cristiana (JOC), como Iglesia encarnada en el mundo obrero y del trabajo, queremos mostrar nuestro compromiso en favor de:

  • Un cambio del sistema económico y cultural que posibilite que todas las mujeres tengan el derecho a un trabajo digno siendo reconocidas y respetadas como iguales, tanto en lo personal como en lo profesional.
  • El desarrollo de políticas en el teletrabajo que permitan una conciliación familiar para hombres y mujeres.
  • El establecimiento de los controles e inspecciones oportunas en los lugares de trabajo para asegurar que se cumplan las leyes contra la trata de personas.

Para poder realizar un cambio profundo en la sociedad es necesario promover una educación basada en valores de igualdad, respeto, solidaridad, y complementariedad, como personas libres e iguales con la dignidad que nos otorga ser hijas e hijos de Dios.

Nos sentimos llamadas y llamados a celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y a decir sí, al igual que en su momento hizo María, al compromiso por la creación de un mundo nuevo. Por eso, junto al resto de compañeras y compañeros de las organizaciones sindicales, eclesiales, feministas y sociales nos comprometemos a seguir trabajando por hacer real la igualdad de todas y todos.

Por: Equipo Juan Cantero-HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica)

(Votos: 4 Promedio: 3)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba