Economía

La tecnología agrícola sigue ganando popularidad en Argentina

El número de herramientas tecnológicas que se usan en la agricultura y ganadería no deja de crecer

La tecnología agrícola es algo relativamente nuevo, hasta hace poco los agricultores locales confiaban en las técnicas y métodos más tradicionales para trabajar con sus campos. A raíz de las últimas crisis mundiales, el interés por esta tecnología creció rápidamente, pues Argentina es uno de los principales exportadores agrícolas del mundo. La adopción de esta tecnología supone una gran oportunidad para potenciar la agricultura local a un nivel más alto, optimizando los procesos y diseñando estrategias que mantengan o aumenten el rendimiento actual, pero minimizando los gastos.

Principales soluciones tecnológicas del sector

El número de herramientas tecnológicas que se usan en la agricultura y ganadería argentinas no deja de crecer, a medida que van surgiendo innovaciones y mejoras. En general, su relevancia e interés depende de su capacidad de procesamiento de datos, versatilidad y robustez. Algunos de esos ejemplos son los siguientes.

Teledetección e índices de vegetación

La teledetección, también denominada monitorización o monitoreo por satélite, es una tecnología de observación desde el espacio que no solo permite tener imágenes de campos enteros con las que controlar la dinámica de crecimiento de las plantas, sino que también son la base para análisis que son capaces de detectar otras características del campo sin estar físicamente presente en él. Los índices de vegetación son ecuaciones matemáticas que se basan en diferentes rangos espectrales de la luz, tanto visibles al ojo humano como no visibles, que actúan como indicadores de parámetros como la humedad disponible en el suelo o diversas características que indican la salud de las plantas, como su biomasa, vigor o contenido de clorofila.

Aunque el más conocido es el índice NDVI, existen múltiples índices, cada uno con su utilidad específica. El índice NDRE (Normalized Difference Red Edge) es una versión mejorada del NDVI, que utiliza una banda en un estrecho rango espectral entre el Rojo visible, el que usa el NDVI, y el infrarrojo cercano; gracias a este cambio, se usa con mayor precisión en las etapas de crecimiento media y tardía en base a la acumulación de clorofila, que indica la salud de la planta.

El índice de área foliar, o LAI, se usa para determinar el crecimiento de la planta, generalmente árboles de copa ancha, calculando el área que ocupan las hojas en relación a la superficie de suelo que ocupa el árbol. Por su parte, el índice EVI (Enhanced Vegetation Index) se usa para medir áreas boscosas donde los árboles tienen copas densas y el índice NBR (Normalized Burn Ratio) se usa para detectar incendios forestales y la gravedad de las quemaduras en ellos.

Geolocalización

Los sistemas de información geográfica (SIG) son una parte fundamental de la agricultura, no solo para orientarse en el campo gracias al GPS, también se usan para analizar datos espaciales complejos como la topografía, la elevación del suelo, la pendiente o la erosión. Los avances en SIG han permitido que en los últimos años hayan aparecido robots o vehículos no tripulados capaces de moverse de forma autónoma por el campo y realizar tareas por sí mismos, reduciendo la carga de trabajo manual.

Tecnología móvil

La evolución de la tecnología móvil ha servido para mejorar multitud de tareas, ofreciendo agilidad y portabilidad incluso en zonas remotas, de difícil acceso o con mala conexión a Internet. Cuando se combinan con herramientas especializadas, la productividad y eficacia aumentan y disminuye el uso del papel para anotar información o registrar datos, un sistema mucho más ineficiente.

Internet de las Cosas (IoT)

Esta tecnología se aprovecha de la irrupción de los dispositivos inteligentes en prácticamente todos los ámbitos laborales y personales para, mediante Big Data, inteligencia artificial o aprendizaje automático, realizar análisis de grandes volúmenes de datos para optimizar procesos. Las diferentes formas de conexión entre dispositivos, tales como Internet, comunicación de campo cercano (NFC) o tecnologías de identificación por radiofrecuencia (RFID) son las que permiten esta posibilidad. En general, IoT se ha usado en agricultura para automatizar el suministro de agua de los sistemas de riego.

Blockchain

El uso de la cadena de bloques supone una mejora respecto a los marcos tradicionales de control, cuyo manejo de datos es unilateral y puede contener datos erróneos para no perder subvenciones gubernamentales. Con esta tecnología, el consumidor puede trazar toda la cadena de suministro de un alimento de forma libre y objetiva.

Desafíos de la tecnología agrícola en Argentina

A pesar del mayor interés y entusiasmo por la tecnología agrícola, la adopción sigue siendo baja y es uno de los sectores que menos inversión reciben en el ecosistema de las empresas emergentes o startups. Otro de los problemas asociados es el capital que se recibe en esas inversiones, más del 90% de las veces esa cantidad es inferior a 1 millón de dólares.

Este problema compromete mucho la creación y/o adaptación de la tecnología, debido a sus largos ciclos de desarrollo, la estacionalidad de las ventas de algunos productos y, en muchos casos, las tasas de crecimiento más bajas en comparación con empresas emergentes de otras industrias.

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