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Aviana en el León Dormido y la cima del Ponoig

El domingo fue de esos días que mereció la pena madrugar…

El domingo 27 de febrero fue de esos días que mereció la pena madrugar, para desplazarnos hasta la población de Polop de la Marina, donde realizamos la ruta circular de El León Dormido junto con la subida a la cima del Ponoig. Jornada montañera, exigente y entretenida.

El punto de partida es una zona de parking junto al helipuerto en Polop hasta donde nos desplazamos desde Villena en autobús cuarenta socios de Aviana. La mañana se presentó húmeda y lluviosa lo que hizo necesario empezar a caminar provistos de chubasqueros o paraguas. Comenzamos subiendo por el barranco de la Canal, un ascenso de 3,5 km. de pendiente moderada pero que debido a la lluvia se presentaba un poco resbaladiza y había que extremar el cuidado, hasta el collado del Cigarrí desde donde se contempla unas vistas de la cara este del majestuoso Puig Campana, Desde allí, la senda discurre casi en horizontal por una ladera pronunciada y después de una breve ascensión llegamos al punto de confluencia de ascenso a la cima del Ponoig. En este tramo en un lugar abrigado y con amplias vistas de toda la costa realizamos la parada del almuerzo. El día iba mejorando, la lluvia dejo paso a breves momentos donde hacia aparición nuestro amigo el sol.

Después de recuperar fuerzas tocaba la subida a la cima del Ponoig (1182 m.), trayecto de 1,8 km de ida y vuelta. El ascenso discurre por una senda en la ladera norte de la sierra con breves subidas con cierta dificultad técnica, sobre todo si el suelo está húmedo. En la ascensión nos vimos sorprendidos por una manada de arruís que campean a sus anchas por sus vertientes casi verticales. Una vez en la cima, se contemplan unas vistas espectaculares de todas las sierras circundantes (sierra de Bernia, sierra Gelada, sierra del Caball, Aitana, Peñagolosa…) así como de la costa. Después de las correspondientes e innumerables fotos comenzamos con cuidado el descenso para regresar a la ruta circular.

El último tramo se realiza por una larga senda (8 km.) en suave descenso por el barranco del Gulabdar que posteriormente se convierte en una pista hasta llegar a la zona del Castellet, lugar habitual de escalada. En este tramo nos vimos sorprendidos por la floración de la impresionante orquídea gigante o compañón (himantoglossum robertiaum). Desde aquí, tomando una senda a la derecha del camino, sin señalizar, que entre pinos y algunas carrascas bordea la cara este de El León Dormido y que al final nos devuelven a nuestro punto de partida.

Fueron un total del 16’5 km. con un desnivel acumulado de 993 m. que hacen de ello una ruta que exige una buena preparación física, pero compensa con creces todo aquello que se contempla durante su recorrido. Es sin duda una de las formaciones rocosas más impresionantes de la provincia de Alicante y todo ello junto con el buen ambiente que siempre acompaña a las actividades de Aviana. Desde estas líneas damos las gracias a nuestros compañeros y guías Mayte y Pepe por prepararnos tan estupenda y gratificante jornada.

Por: Mateo Hernández Mollá y Mavi Pardo Luna

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