Cartas al Director

Brillante homenaje a Chapí de la Compañía Lírica Alicantina

En Alicante se ofreció una antología mucho más propia de su dignidad que lo programado en el Chapí de Villena…

Aunque no soy de Villena, como amante de la lírica, me considero profundamente apasionado de la obra de Ruperto Chapí, en toda su extensión. Músico cuya trayectoria personal, humana y artística, rebasa las fronteras de la tierra que le vio nacer.

Pero esas fronteras se rebasan solo para unos pocos, porque el mayor problema para que la obra de Chapí goce de la difusión, al menos nacional, que merece, lo tenemos en casa. Si fuese un compositor extranjero, incluso aquí, en todos los medios públicos estatales que entienden de la música clásica, se estaría conmemorando a bombo y platillo el 175 aniversario de su nacimiento. Como se está haciendo con el 125 del fallecimiento de Verdi, o los 150 del nacimiento de Manuel de Falla, uno de los únicos cuatro compositores españoles, que sí reciben un tratamiento acorde a su categoría. Los otros son Albéniz, Granados y Turina.

A quienes se dedicaron a la zarzuela, mayormente, ningún caso se les hace. Y claro, poco a poco se les va olvidando, y sus nombres solo aparecen gracias a alguna obra suelta, que ha gozado del favor del público, y de los directores de bandas y orquestas. Como puede ser, en Chapí, el caso de los preludios de El tambor de granaderos y La revoltosa, con su dúo de Felipe y Mari Pepa.

Por tal causa, como amante de la obra chapiniana, considero interesante usar este medio de comunicación, para que de la antología celebrada el sábado día 28 en el Teatro Principal de Alicante, quede constancia en la ciudad natal del músico villenero, ya que por lo que he podido observar, una vez pasados varios días, nadie se ha hecho eco de ello en medio alguno.

Con la calidad y variedad que merece una figura como la suya, fue en la capital de nuestra provincia, en el teatro colindante al paseo que lleva su nombre, donde se ofreció una antología mucho más propia de su dignidad, que lo programado en el Chapí de Villena, donde se cometió la barbaridad de incluir fragmentos de zarzuelas de otro autor.

Don Ruperto fue un músico de talla internacional, un músico de todos y para todos, y así lo entiende la Compañía (antigua Peña) Lírica Alicantina, promotora y ejecutora del homenaje que le tributó en el Teatro Principal, en el mismo día y hora que en Villena se le recordaba con su zarzuela más popular.

No es la primera vez, que esta agrupación de Alicante ha dignificado el nombre de Chapí. Con motivo del centenario de su fallecimiento, asumió una producción enrolada en su zarzuela La patria chica, donde se incluyeron escenas de otras obras suyas. Con este montaje visitaron varias localidades de la provincia, Villena incluida. Sería una lástima que esta antología estrenada el sábado pasado, no visitara otros lugares, pues al fin y al cabo, estas conmemoraciones se dilatan durante varios meses.

Aquel año sí se programó un ciclo muy interesante en torno a la obra del compositor. Incluso los historiadores locales, ya fallecidos, Vicente Prats Esquembre y Joaquín Navarro García (qué maestría la suya en los papeles cómicos de Mateo, en La tempestad, y Tomillo, en La bruja) impartieron conferencias en conjunto. Tengo grabada la del Auditorio ADOC de Elda. Ambos elogiaron aquella producción alicantina, en torno a La patria chica.

Y a todo esto, mientras que el sábado pasado en Villena se dieron 38 minutos de música y canto chapiniano, desconozco si hubo propinas, en Alicante se brindó una antología de 23 escenas de zarzuelas diversas, con alrededor de 90 minutos de música y canto. Una antología teatralizada, con proyecciones adaptadas a cada uno de los números interpretados, y con un actor, caracterizado como Chapí, que fue desgranando la historia de su vida. Lástima que no se le dotase de un micrófono, eso que ahora llaman pinganillo, para que el público, que casi llenaba el Principal, lo pudiese escuchar con toda nitidez.

La bruja, El tambor de granaderos, La tempestad, El rey que rabió, La revoltosa, Las hijas del zebedeo, El puñao de rosas y El barquillero, fueron los títulos elegidos. Y no solo con sus romanzas, dúos o preludios. Hubo muchas escenas de conjunto, que en realidad, es lo que enriqueció el espectáculo. Porque la zarzuela es un todo. Qué sería de La revoltosa, si solo quedara constreñida a su vibrante preludio y el arrebatador dúo de Mari Pepa y Felipe. Son sus otras escenas de patio de vecindad, de costumbres arraigadas, lo que le da el carácter de obra maestra del género chico español. O del sainete lírico madrileño.

Y como las conmemoraciones, en muchos lugares, no se ciñen únicamente a la fecha del aniversario del homenajeado, la Compañía Lírica Alicantina (LiricAL) ya ha anunciado que el 7 de diciembre representará en el Teatro Principal de Alicante, una de las obras más monumentales del compositor villenero: La bruja. Será algo así como el colofón al Año Chapí, en el 175 aniversario de su nacimiento.

Y como este tipo de conmemoraciones no se ciñen únicamente al día del aniversario, igual en Villena hay otros actos previstos, en memoria de su hijo más ilustre, pues su “año” concluirá el 27 de marzo de 2027. Que así sea.

Por: Elías Bernabé Pérez

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