Abandonad toda esperanza

Dos cineastas aficionados

Abandonad toda esperanza, salmo 927º

No soy precisamente un gran entendido en ningún género musical, pero lo poquísimo que pueda saber del flamenco rebaja todavía más la media. Pese a ello, me he acercado con gran curiosidad a una novedad editorial como Flamenco y cante jondo empujado por la firma de su autor: de Edgar Neville, a la sazón responsable del largometraje Duende y misterio del flamenco -uno de los títulos más relevantes de la historia del cine documental patrio-, ya les hablé en su día debido a la encomiable publicación de sus Cuentos completos y relatos rescatados o la aparición de un par de obras ajenas pero con una cierta relación con su figura. Al margen de ello, este destacado miembro de la llamada "Otra generación del 27" es el cineasta responsable de películas tan estupendas como la fantástica (en todos los sentidos) La torre de los siete jorobados -según una novela de culto también adaptada al cómic-, El último caballo, Domingo de carnaval, La vida en un hilo o la deliciosa El baile. Por tanto, como admirador completista de su obra (escrita o filmada) no podía dejar pasar esta recopilación de artículos sobre el género musical español por antonomasia que además cuenta con un iluminador prólogo de José María Goicoechea (quien ya se encargó de compilar la mencionada antología de su narrativa breve): la suya es una concisa pero enjundiosa introducción en la que se recoge una breve semblanza biográfica del autor (incluyendo su viaje profesional a Hollywood, su amistad con el malogrado Federico García Lorca y su larga relación sentimental con su actriz y musa Conchita Montes), se analiza su aproximación a los diversos palos del flamenco y se describe pormenorizadamente el argumento del citado documental.

Cartel del documental "Duende y misterio del flamenco", estrenada en 1952

Tras dicho prólogo nos encontramos con los seis artículos del librito Flamenco y cante jondo propiamente dicho, escrito en 1963 y publicado ese mismo año por el también poeta y librero malagueño Ángel Caffarena en el seno de las Publicaciones de la Librería Anticuaria El Guadalhorce y con una tirada muy corta destinada a coleccionistas. Estamos pues ante la necesaria recuperación de media docena de breves ensayos, de los cuales el tercero es particularmente relevante en tanto que Neville relata en él su descubrimiento del género cuando en 1922 viaja a Granada invitado por su amigo Federico y con el objetivo de acudir al Concurso de Cante Jondo organizado por el mismísimo Manuel de Falla. Sería en aquel evento del que surgiría la figura de Manolo Caracol, entonces un primerizo Manuel Ortega de trece años que ganó el concurso junto con el veterano Diego Bermúdez 'el Tenazas'. Para completar la propuesta, en el apartado "Flamenco de papel" se recuperan siete textos más, que vieron la luz entre 1922 y 1965 en las páginas de La Época, ABC y Sábado Gráfico; y donde Neville regresa al festival granadino, retrata al cantaor Antonio Mairena o recorre los principales tablaos del Madrid del momento. Cierra el volumen un apéndice dedicado a rescatar cierta correspondencia a propósito de la producción de Duende y misterio del flamenco en 1952, y que termina por armar una pequeña joya de edición espléndida (como siempre que hablamos de Reino de Cordelia) y un verdadero must para el aficionado... nunca mejor dicho tratándose del tema en cuestión.

Cristina Hoyos y Antonio Gades protagonizaron "El amor brujo" a las órdenes de Carlos Saura

Otro libro que trata, este de forma más explicita y exhaustiva, los vínculos entre cine y música es Carlos Saura. El cine al compás del baile, el estudio académico que la hispanista francesa Pascale Thibadeau dedica a la presencia de lo musical en la filmografía del autor de La caza. Como era de esperar, el cine puramente musical -de ficción o no- del realizador aragonés está muy presente en las páginas del volumen, y a él se le dedica la segunda parte al completo: tras exponer la problemática que siempre supone definir y delimitar las fronteras del género musical, se analizan las películas Bodas de sangre, Carmen, El amor brujo, Tango, Salomé y El rey de todo el mundo, a la postre su penúltimo largometraje; así como los llamados "ensayos musicales" que acaban siendo Sevillanas, Flamenco y su secuela, Iberia, Fados, Zonda, folclore argentino y Jota... Películas estas últimas que no pertenecen al ámbito de la ficción ni tampoco suponen documentales al uso, sino que vienen a ser más bien una suerte de performances artísticas o ensayos filmados con el propósito de ofrecer al espectador un envolvente espectáculo sensorial de primer orden.

La canción de Jeanette presente en la cinta "Cría cuervos" fue uno de los grandes éxitos musicales de 1976

No obstante, particularmente me interesa más la presencia de la música en los filmes no musicales de su autor. Me refiero a los títulos cuyas características se glosan en la primera parte del libro: trabajos tempranos de Carlos Saura como Los golfos, Llanto por un bandido o la citada La caza, cinta con la que arranca su fructífera colaboración profesional con el productor Elías Querejeta; sus películas protagonizadas por Geraldine Chaplin, entre ellas la inolvidable Cría cuervos -¿quién no recuerda el “Porque te vas” de Jeanette que bailaban la pequeña Ana (Torrent) y sus hermanas Irene y Maite como parte de sus juegos infantiles?-; su cine de la Transición (período también vinculado a Querejeta y que se abre con Los ojos vendados y se cierra con Dulces horas); sus películas más descarnadas (caso del rape & revenge hispano ¡Dispara!, la tristemente premonitoria Taxi y la brutal crónica negra de El 7.º día); la inevitable ¡Ay Carmela! y sus eternos pasodobles o la fallida Buñuel y la mesa del rey Salomón; todo ello sin olvidar otros títulos fundamentales de su filmografía como Deprisa deprisa y su empleo del célebre “¡Ay qué dolor!” de Los Chunguitos como emblemático leitmotiv, la en buena parte autobiográfica Pajarico o el biopic parcial Goya en Burdeos. En resumidas cuentas: un volumen de lectura imprescindible para sumergirse con mayor provecho en la obra de una figura fundamental de nuestro cine, independientemente de si se es aficionado a los diferentes géneros musicales mencionados o no.

Flamenco y cante jondo y Carlos Saura. El cine al compás del baile están editados por Reino de Cordelia y Prensas de la Universidad de Zaragoza respectivamente.

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