Al Reselico

Juego de Tronos: reino de spoilers

No me querían dejar publicar mi artículo de esta semana. Censurado sin remedio. Está lleno de spoilers

Tenía un artículo escrito para esta semana que no me han dejado publicar. Censurado sin remedio. Mi mejor amigo y mi hermano fueron directos: “Si publicas eso te van a matar, está lleno de spoilers”.

Tampoco era para tanto, creo. Usaba la línea argumental de la serie de televisión “Juego de Tronos”, tal y por donde se encuentra ahora (quinto capítulo de la octava y última temporada) para fantasear sobre un posible final de la serie. Un final inventado por mí, obviamente. El que me gustaría ver. Y si bien es cierto que había algún spoiler sobre estos últimos capítulos, no era en absoluto mi intención destripar la trama a los posibles lectores, ni revelaba ningún secreto inconfesables sobre la vida y el futuro de los principales personajes: Jon Snow, Daenerys Targaryen, Arya Stark, Cersei o Tyrion Lannister…

Para quien no conozca Juego de Tronos, que supongo que alguno habrá, se trata de una serie de televisión realizada por la cadena HBO, centrada en unos personajes de distintas casas nobiliarias del continente ficticio de Poniente, que luchan entre ellas para hacerse con el control del Trono de Hierro. Basada en la saga de novelas de fantasía “Canción de Hielo y Fuego” escritas por el estadounidense George R. R. Martin, poca gente duda ya de que se trata de una de las series de televisión más espectaculares y seguidas de la historia. El abrumador éxito de la serie ha dado lugar un amplio merchandising relacionado con su universo que incluye ropa, juegos de mesa, juguetes, libros, podcast, videojuegos, figuras para coleccionistas, disfraces, recreación de armas… incluso cervezas o vinos. También ha generado una legión de fans en todo el mundo que huyen y reniegan de los odiados spoilers, como si fueran peor que el mismísimo Rey de la Noche.

El concepto Spoiler es sencillo. Es una información sobre algo importante –un libro, una serie, una película…– que no deberías saber de antemano y que te arruina la trama, te estropea el momento culmen y te echa a perder la emoción de “no saber” qué va a ocurrir después. Un spoiler quita a una obra parte de su encanto y su gracia. Por ejemplo, si te enfrentas a la película “El Sexto Sentido” sin ninguna información previa, disfrutarás del giro final del guión mucho más que si sabes de antemano que Bruce Willis está muerto. Y esa película se estrenó hace 19 años, así que no seáis quejicas.

Juego de tronos es una serie fantástica para los spoilers, sobre todo en sus primeras temporadas, cuando aún seguía a la saga literaria. Sus continuos e inesperados cambios en las tramas, así como las violentas y repentinas muertes de muchos personajes principales son una fuente inagotable de meteduras de pata, de decirle a tu amigo que en el próximo capítulo pasa tal cosa o de que por un grupo de Whatsapp te llegue una imagen que te destripe por completo la siguiente temporada. De hecho, es algo habitual que en medios digitales, en Youtube o a través de otros canales, cuando se habla sobre la última temporada de Juego de Tronos aparezca en los títulos de las informaciones: “Atención, contiene spoilers”, para evitar que aquellos que no hayan visto los últimos episodios sufran de antemano sabiendo cuál es el destino de su personaje, de su casa o de su dragón favorito.

La serie está a punto de acabar. Solo queda un único y último episodio, que promete ser espectacular y que se emitirá en la madrugada de este domingo, a las 3 de la mañana. Concluirán así sesenta y siete episodios, ocho temporadas, muchas horas siguiendo las andanzas de las distintas casas en su lucha por gobernar sobre los siete reinos. Ya no habrá más Starks, Lannisters, Targaryens, Greyjoys o Baratheons, no volveremos a oír hablar en alto valyrio o en dothraki, ni volveremos a ver Invernalia, el muro o Desembarco del Rey. Han sido ocho años de teorías y horas frente a la televisión que terminarán este domingo. Y casi que me alegro.

La evolución de la serie es un proceso digno de estudio

Porque la evolución de Juego de Tronos es un proceso digno de estudio. Sería de imbécil no reconocer que estas últimas temporadas son técnica y visualmente maravillosas (no han reparado en medios ni en gastos a la hora de tirar de extras y efectos especiales) y disfruto de la serie, pero está claro que los guiones no son ni la sombra de lo que fueron en su primera época. Desde que la serie adelantó a los libros, al final de la quinta temporada, hemos pasado de diálogos brillantes, oscuras intrigas políticas y giros dramáticos a una falta de coherencia, sentido y sutileza en la trama que, sinceramente, me deja algo decepcionado cada vez que termina un nuevo capítulo.

¿Quién reinará al final en Poniente? ¿Quién se sentará en el Trono de Hierro? ¿Quiénes morirán en el camino? Las posibilidades y teorías son infinitas. Veremos este domingo. Y como la censura de mis amigos me la paso por el Septo de Baelor, os dejo también el otro artículo. Mi final inventado, el que a mí me gustaría ver. Por si os apetece leer un rato más. Eso sí, informados quedáis, estimados lectores: si no habéis visto aún el quinto capítulo de la última temporada, no continuad. Aviso: ¡ATENCIÓN, CONTIENE SPOILERS!

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