Salud

La cárcel de Villena, en una situación sanitaria “crítica”

Por el momento hay 88 positivos confirmados entre los internos. Los funcionarios denuncian los fallos del protocolo de seguridad

Desde la asociación profesional de trabajadores de prisiones “Tu Abandono Me Puede Matar” se quiere trasladar a la opinión pública que el Centro Penitenciario de Villena se encuentra sumido “en una situación sanitaria critica”.

Según sus datos, estamos ante un “preocupante rebrote de coronavirus, principalmente entre los internos de la prisión, donde por el momento tenemos confirmados 88 positivos en los internos, y se esperan los resultados de más pruebas PCR que se han realizado estos últimos días”.

El informe que ofrecen y que está sujeto a variaciones pon nuevos contagios es el siguiente, desglosado por departamentos de la prisión:

Actualmente, añaden, “podemos afirmar que la prisión de Villena está cerrada al exterior, incluso la cafetería del centro se ha clausurado debido al positivo de una trabajadora de la misma, también han quedado clausuradas las actividades de internos en zonas comunes, las comunicaciones de todo tipo como VIS-VIS o locutorios, y solo se pueden realizar llamadas telefónicas en aquellos departamentos donde se permite al interno salir de su celda. Por tanto, en los departamentos donde se ha aplicado la restricción de un “aislamiento sanitario preventivo”, no se permite realizar llamadas desde las cabinas de teléfono que están situadas junto a la oficina del funcionario”.

Desde la asociación, que cuenta con 180 socios del total de 400 funcionarios de la plantilla, se denuncia y se reclama públicamente, y también se registrará una petición al Director, que se saquen las cabinas de teléfono de los internos fuera de la oficina de los funcionarios, tanto para velar la intimidad de los internos cuando hablan con sus familiares como para salvaguardar la propia intimidad de los funcionarios, y por supuesto para proteger a los trabajadores de contagios por aerosoles, ya que la oficina donde trabajan los funcionarios es un búnker de seguridad estanco y sin ventilación y para realizar las llamadas, los internos acceden por una ventana a las cabinas, por donde metiendo el brazo alcanzan a coger el teléfono y marcar. Esta ventana queda abierta y entra por ella la poca ventilación que tenemos en el búnker, quedando dentro y sin posibilidad de salir, toda la posible carga viral de las personas que están al otro lado”.




Fallos en el protocolo de seguridad

Por otro lado, los funcionarios denuncian que el actual protocolo de prevención de riesgos laborales elaborado por el Ministerio de Interior para las prisiones no está funcionando y tampoco se ajusta a la realidad para aquellos funcionarios, sobre todo de vigilancia, que trabajan en interior. Este protocolo determina que a los funcionarios de prisiones no se les debe hacer test PCR cuando ha dado positivo un interno con el que ha tenido contacto en el trabajo (el protocolo considera que no ha habido contacto estrecho), ya que se presupone que si todos, incluidos los internos, llevan mascarilla y no están sin ella más de 15 minutos o a metro y medio de distancia, no habrá peligro de contagio.

Este protocolo de prevención es en sí mismo un insulto y una nueva humillación pues los responsables de su elaboración deberían saber que la prisión es un medio cerrado, además existe una instrucción de la SGIP sobre el uso de mascarillas en prisión, en la cual se determinaba que los internos NO ESTÁN OBLIGADOS a llevar mascarilla salvo momentos y situaciones excepcionales.

Además se olvidan los ideólogos de este protocolo, que los internos están cumpliendo condenas precisamente porque no ser ejemplo de cumplimiento de las normas y hay ciertos perfiles de internos que continuamente se aproximan muchísimo a nosotros sin mascarilla para consultarnos, y pese a que les advertimos que deben portarla para hablar con nosotros, el posible contagio en esos momentos es más que probable.

Por otro lado, recordamos aunque parezca una obviedad, que todos los recuentos se realizan en las celdas con los internos dentro, y para ello abrimos las mismas que han estado sin ventilar horas o incluso toda la noche, donde además debido a la escasa o nula iluminación debemos aproximarnos tanto que todos los aerosoles de los que están dentro, se impregnan en nosotros. Por tanto no entendemos como a sabiendas de que hay positivos entre la población reclusa, se niegue hacer PCRs a los funcionarios que han prestado servicio con esos internos.


Paciente cero

El contagio del primer interno en Villena en esta preocupante ola de contagios, fue a través de una comunicación íntima entre un interno del módulo de destinos y su mujer, que había ido a visitarlo estando ya infectada. Al empeorar su estado de salud, esta señora avisó al centro y fue cuando se destapó el contagio. Este interno tras ser hospitalizado, ya ha regresado a la cárcel, aunque con tratamiento y medicación.

Él fue quien produjo probablemente el resto de contagios, ya que residía en un departamento donde todos los internos realizan labores en la prisión como cocina, lavandería, mantenimiento, etc. En este departamento de destinos se contagiaron 14 internos más, que sin saberlo extendieron el contagio a otros departamentos como el módulo 7, donde se dio el mayor foco con 63 positivos en internos.

Ayer se conoció el caso de una interna que salió al hospital a una operación hace tres días, en el test previo a la operación dio negativo, pero en uno posterior que se le ha hecho en la prisión, esta vez ha dado positivo. Esto ha provocado el aislamiento sanitario del “Departamento de Mujeres”, que cuenta con 54 internas, a quienes en las próximas horas se les hará un cribado general con PCRs y ya se ha iniciado por parte de los servicios sanitarios del centro una investigación y rastreo para conocer el origen de este último contagio.


“Totalmente abandonados”

Podemos asegurar que la atención sanitaria a la población reclusa es más que excelente y la realiza el personal sanitario del centro penitenciario (auxiliares sanitarios, enfermeros y médicos), Se realizan tests PCRs a modo de cribado preventivo, se repiten los tests cuando se estima necesario y se controlan los posibles síntomas que pudieran padecer los internos para evitar que, si se produce un contagio, este se pueda extender a otros internos.

Lo que denunciamos es que a los trabajadores nos dejan totalmente abandonados y olvidados por completo, teniendo que mendigar a la dirección del centro la realización de tests PCR para trabajadores expuestos a internos infectados y que sistemáticamente nos deniega Salud Pública de la Comunidad Valenciana.

Y es que los trabajadores estamos sufriendo la desastrosa gestión sanitaria que está llevando la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias en esta materia, siendo la encargada por delegación de gestionar la realización de test y rastreos a los Funcionarios de Prisiones y habiendo suscrito un contrato con la Mutua ASPY para llevar a cabo este proceso preventivo y de seguimiento relativo a los trabajadores de IIPP. Pero hasta el momento esta Mutua esta desaparecida y no atiende a los funcionarios ni cumple con las obligaciones que supuestamente ha contraído con la SGIP en esta materia.

No nos hacen test preventivos y no hay un protocolo de fechas para la vacunación de trabajadores y de internos.

Los Funcionarios de Prisiones pedimos al Gobierno de la Nación que adopte medidas generales de control y prevención en todas y cada una de las prisiones en las que tienen competencia y que aclare los protocolos de prevención y control en sospechosos de positivos entre la plantilla de trabajadores y se establezca un calendario de vacunación para los trabajadores y para los internos ya que las prisiones es un entorno cerrado pero de mucho contacto donde si entra el virus de manera virulenta, pueden ser nefastas las consecuencias.

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