Sociedad

La “mano blanda” de la cárcel de Villena con los presos de Aislamiento

Los graves incidentes registrados en el régimen más duro dentro la prisión no han tenido consecuencias, según fuentes penitenciarias

El módulo de aislamiento -el que contiene medidas de seguridad extremas, apenas cuatro horas de patio, privacidad nula y registros diarios de la celda- de la cárcel de Villena se ha convertido en un polvorín en las últimas semanas.

Los internos que van a parar allí por mal comportamiento se lo están poniendo muy difícil a los funcionarios destinados en esta área. Hasta este momento, se han registrado incendios de celdas y una agresividad inusitada por parte de algunos reos, contraria al fin que persigue este destino. Los presos ingresan allí para corregir el comportamiento y transcurridas unas semanas el objetivo es que regresen a sus módulos.

Sin embargo, lejos de aplacarse algunos internos han incrementado su conflictividad. Esta situación no sólo supone un riesgo para ellos sino también para la integridad física de los trabajadores del penal.

Los últimos acontecimientos han desatado numerosas críticas a cómo la dirección del centro penitenciario está gestionando la situación. Según denuncian fuentes penitenciarias, los presos que han protagonizado los incidentes no han recibido ningún castigo. Sus acciones no han tenido consecuencias.

Cuando un interno incendia su celda, la destroza o se pone agresivo con algún funcionario, el paso natural es que se le envíe a otra prisión. Pero estas conducciones, denuncian las mismas fuentes, no se están haciendo. "Lo que sucede en Villena es un desastre total", insisten.


Mirar para otro lado

El hecho de que la dirección "mire para otro lado" ha hecho imposible reforzar la autoridad de los funcionarios de prisiones, algo primordial cuando se producen incidentes de esta naturaleza. "Hay una falta manifiesta de seguridad para los trabajadores y de disciplina para los presos".

El director de Alicante II, Feliciano Crelgo, es, a juicio de los denunciantes, el gran culpable de lo que está sucediendo. "Por no dar problemas a Instituciones Penitenciarias, está siendo capaz de permitir que el módulo de aislamiento se convierta en un infierno. Es su manera de trabajar. Callar con los de arriba".

A finales del mes de octubre, y en vísperas de Halloween, varios presos que estaban en aislamiento protagonizaron graves incidentes que, indican las mismas fuentes, no han tenido una reprimenda. Uno de ellos destrozó completamente su celda e incluso arrancó los marcos de las puertas y las ventanas. Otro prendió fuego al colchón, con lo que los funcionarios tuvieron que emplearse a fondo para salvarle la vida. Además, los trabajadores fueron el objetivo de todo tipo de insultos por parte de los reos.

"Generalmente esto se corrige trasladándoles de prisión a modo de correctivo pero aquí no se está haciendo porque el director no quiere dar problemas a Madrid", advierten.

Autora: Gema Peñalosa. Fuente: El Mundo




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