La zarzuela vuelve al Chapí con “La del manojo de rosas”
Supuso, en su estreno en 1934, la reanimación de un género que se había dado por concluido después de décadas de éxito popular

Zarzuela en dos actos y seis cuadros con música de Sorozábal y libreto de Anselmo Cuadrado y Francisco Ramos, “La del manojo de rosas” supuso, en su estreno en 1934, la reanimación de un género que se había dado por concluido después de décadas de éxito popular. Ahora la compañía Milnotes Producciones pone en escena esta zarzuela con una ambientación novedosa y atractiva para el espectador de nuestra época. La cita es el sábado 29 de marzo a las 19’00 h. Entradas desde 18 €. Precios reducidos para menores de 30 y mayores de 65 años (consultar en taquilla). Precio última hora en anfiteatro (sólo en taquilla): 12 €
La compañía Milnotes le ha dado una vuelta a esta obra de Pablo Sorozábal, con una ambientación estilo pin-up, vestuarios en tonos pastel, tupés y peinados de los años 40 y 50, pero respetando el libreto original de “La del manojo de rosas” obra cómica que es un clásico de la zarzuela.
Un espectáculo con una historia excelente, con diálogos trepidantes y melodías fantásticas, lleno de color, ritmo, grandes voces, grandes dosis de humor y una escenografía atractiva y un elenco con veinticuatro actores, cantantes y bailarines y música en directo que en Villena corre a cargo de una veintena de músicos de la Orquesta Sinfónica del Teatro Chapí.
La zarzuela
Con esta obra se consagró definitivamente el maestro Sorozábal como compositor; en ella supo reflejar el ambiente del Madrid de la época del estreno, conjugando sabiamente los ritmos tradicionales del sainete, como el pasodoble, la mazurca o el chotis, con otros como el fox trot o la farruca, dándole un nuevo carácter y sentido, más cercano a la modernidad, e incluso a la opereta; el propio compositor había tratado de buscar nuevos medios e incluso, por ejemplo, dotar a los números musicales de cierto sentido bailable.
En el libreto, aunque continúa en la línea tradicional del sainete madrileño, se encuentran nuevas situaciones y personajes tales como la señorita venida a menos, el ridículo Don Juan de barrio, o el camarero hiperbólico. Como es habitual en muchas obras del género, predomina la trama sentimental, pero se pueden apreciar ciertas pinceladas de conciencia social, reflejando el ambiente del momento.