Cartas al Director

No Fiestas 2020

Cada mínimo detalle lo aprovechamos al máximo; ese es el significado de ser festeros

Es día 4 de septiembre, se escuchan risas por bares y casas, que es de lo poco que podemos celebrar en estas fechas tan señaladas. Nos agarramos a ese mínimo detalle que podemos vivir y disfrutar, aunque sea un poco. Son unas "no fiestas", difíciles palabras de pronunciar entre los festeros.

Es día 5 por la mañana, las calles desiertas, sin arcos, sin tribunas, sin música, sin ese olor a alábega mezclado con pólvora, sin ese colorido que creamos entre todos y sin esa plaza de Santiago llena de gente esperando el pregón. Es difícil creer que hemos llegado a estas fechas y los trajes festeros están colgados en los armarios, y los instrumentos de música, guardados.

Ese ansioso momento que todos deseamos que llegue, las 4 de la tarde, toda la gente expectante para que suene ese "bum-bum" del bombo de la Banda Municipal de Villena, indicando el inicio de la entrada, donde este año esa calle está en silencio.

Día 6 por la mañana, esa misa de los niños en nuestra querida iglesia de Santiago que hoy está vacía, sin ese coro celestial y sin esa mirada de los cargos infantiles mirando a nuestra Patrona, la Virgen de las Virtudes. Acto seguido llega el desfile de la Esperanza, donde nuestros festeros infantiles lucen el traje con todo su arte y encanto, con esas miradas de ilusión, pero este año esa ilusión, ese arte que tienen nuestros festeros infantiles, se queda guardado en sus corazones. Llega la tarde y con ella esa embajada en nuestro castillo de la Atalaya, donde sus embajadores, boato y arcabuceros, hacen una embajada donde su pasión y su templanza cobran vida, y al terminar se escucha a los arcabuceros, pero este año ese castillo está desierto y sin su Mahoma.

Llega la Cabalgata, gran desfile donde todos nos lucimos con gran esplendor, esa noche mágica donde demostramos todo nuestro arte desde los Salesianos hasta la calle Nueva, este año ese recorrido esta desierto y nuestro arte y nuestro esplendor están guardados en nuestro corazón.

Día 7 por la mañana, llega nuestra ofrenda a nuestra Patrona y a nuestros ancianos del Asilo, ese altar de Santiago lleno de nuestros ramos de flores para agradecer a nuestra querida Patrona que vela por nosotros. Este año ese altar queda apagado sin flores y sin ofrenda.

Llega la noche, nuestra Retreta, acto donde podemos disfrutar con un poco más de locura y disfrazarnos como queramos, este año esos disfraces y esa locura la guardamos para el año que viene.



Llega el día de nuestra Patrona, este día 8 en el que todos los villeneros sacamos nuestra emoción al ver a nuestra Patrona recorriendo las calles de Villena por el casco histórico y bendiciendo cada rincón por el que pasa. La miramos con admiración e ilusión, porque gracias a ella existen estas fiestas tan maravillosas, pero este año la miramos en lo alto del altar de su segunda casa, la Iglesia de Santiago. Este año por suerte, o llamémosle milagro, la tenemos en el pueblo, donde nos protege y nos vela, nuestra madre querida, Santa de nuestra devoción. Algo bueno tenían que tener estas "no fiestas"

El último día, el día 9, que lo vivimos con máxima intensidad, desde por la mañana hasta llegada la tarde, ese gran desfile con nuestros nuevos cargos, todos marchando a pasodoble, donde a cada paso vemos que ya es el fin de nuestras fiestas. Como cada año, una vez acabado el desfile, llega el acto de los premios y de proclamar a los nuevos cargos del año siguiente, este año esos premios, esos cargos y esas celebraciones se quedan guardados.

Dicho todo lo anterior, estas "no fiestas" las estamos disfrutando como podemos, cada mínimo detalle que nos haga recordar esta gran fiesta lo aprovechamos al máximo, con el simple olor a alábega se nos saltan las lagrimillas, cada marcha mora o pasodoble que escuchamos desde algún balcón lo disfrutamos lo poco que podemos, y eso es el significado de ser festeros, que apreciamos esos pequeños detalles que nos hacen recordar esta gran fiesta que este 2020 no tenemos, pero sabemos que en 2021 la disfrutaremos al máximo como nunca, que nos podremos abrazar, tocar besar, desfilar y sonreír como si fueran nuestras últimas fiestas.

Viva Villena. Viva la Virgen de las Virtudes. ¡Día 4 que fuera!

Por: María Teresa Jareño Ortiz




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10 comentarios

  1. Preciosa redacción de nuestras fiestas y sentimientos hacia ellas y sobre todo, a nuestra patrona.
    Esperemos que el 2021 sí podamos celebralas

  2. Preciosa reflexión sobre las fiestas de villena, escrito por una festera con toda su pasion y cariño.
    Viva Villena

  3. Soy de Valencia y cada vez que puedo bajo a Villena a ver y vivir la fiesta. Una pena que este año no se haya podido celebrar, pero todo sea por el bien de la gente. 2021 llegará con más fuerza, lo aseguro! Mucho ánimo al pueblo de Villena, me ha emocionado muchísimo!

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