Literatura

Tres consejos básicos para ser escritor

Escribir, leer y formarse son los tres pilares básicos sobre los que se asienta toda carrera literaria

Hay muchas personas que quieren convertirse en escritores y vivir de ello, pero muy pocas son las que lo consiguen. ¿Por qué? Hay muchas razones, pero hoy no vamos a hablar de por qué no consiguen alcanzar su sueño, sino que daremos algunas claves para conseguirlo.

Vamos a basarnos en las tres reglas básicas que deben cumplir sí o sí quienes aspiren a ser escritores profesionales. Si quieres ser escritor, tienes que escribir, leer y formarte.


Escribe, escribe, escribe

Parece algo lógico, pero muchos de quienes pretenden dedicarse a escribir no escriben. Hay muchas razones para que no lo hagan. A veces, es porque sienten que no tienen una buena idea, otras porque alguien les ha dicho que lo que escriben no es bueno, o bien porque buscan que su primer trabajo sea una obra maestra.


Todas las ideas son buenas, siempre y cuando se narren con algún atractivo. El hecho de que a alguien no le guste lo que escribes no significa que a otros no pueda gustarles. Para gustos, colores, y también libros, estilos y formas de escribir. Y hay que tener en cuenta que es muy raro que lo primero que alguien escriba sea una obra maestra, pues nadie nace sabiendo y son muy pocos los verdaderos genios de la literatura.


Por lo tanto, lo primero que debe hacer alguien cuando quiere dedicarse a escribir es, sencillamente, escribir. Y hacerlo mucho.



Cuanto más escribes, más aprendes de tu forma de escribir, practicas más y descubres los errores que has ido cometiendo a lo largo del tiempo. El maestro del terror, Stephen King, recomienda en su libro ‘Mientras escribo’ que escribas a diario, al menos, mil palabras. Ese es su límite y cada uno debe fijarse el suyo. Lo importante es escribir, escribir y escribir.

Nadie escribe igual cuando está en el colegio que cuando tiene 20 años o cuando tiene 50. Por ello, la práctica es lo que te hará mejorar como escritor, y te ayudará a acercarte a cumplir tu sueño.

No juzgues tu trabajo, o, si lo haces, que sea de manera constructiva. Un problema habitual ante el que se encuentran los aspirantes a escritores es el síndrome del impostor del escritor: todo lo que escribes te parece malo. No hagas caso, saca eso de tu cabeza y sigue escribiendo.

Otro consejo que nos da Stephen King es que no corrijas tus textos justo después de haberlos escrito. Dales un tiempo de reposo, déjalos enfriar. Corregirás mejor tus escritos un par de meses después de haberlos terminado que la semana siguiente de poner el punto final.

Habrá veces en las que te sientas sin inspiración. No te preocupes, es normal tenerle miedo a la página en blanco. Cuando esto ocurra, es aconsejable dejar ese texto y empezar otro. Cambia de registro, cambia de estilo, cambia de género. Prueba con la novela, el relato, la poesía, el teatro, la crónica o el ensayo. Si ves que no puedes seguir, fuérzate, sal de tu zona de confort y experimenta. Aprenderás mucho más de lo que imaginas.


Lee, lee, lee

Es otra de las claves que recomiendan los escritores, y con razón: para ser escritor, tienes que leer. De hecho todos los escritores son, más que nada, lectores. Leer es el acto pasivo de escribir, es la otra cara de la moneda, y es algo que tienes que hacer, mucho.

Stephen King lo dice claramente en ‘Mientras escribo’lee, lee, lee. Apaga la televisión, elimina las distracciones y disfruta del tranquilizador acto de la lectura. Escribir cuesta, supone un esfuerzo activo; leer te aporta un momento de calma y te enseña al mismo tiempo.

Leyendo aprenderás de otros que ya han conseguido llegar allí donde tú quieres llegar. Por eso es tan importante: te dará las herramientas para conseguirlo. Lee mucho, y no dejes de hacerlo. Si un libro no te gusta, no te fuerces en terminarlo. Hay demasiados libros como para perder el tiempo con uno que no te gusta.

Prueba diferentes géneros, estilos, autores de todas partes del mundo. No leas únicamente el género que te gusta escribir. Si escribes ciencia ficción y solamente lees libros de dicho género, no aportarás nada nuevo. Leyendo todos los géneros podrás aplicar técnicas de un género en otro, forjando poco a poco tu estilo.

Por eso es importante que leas mucho y que leas de todo: te ayudará a forjar tu estilo propio. Si solamente lees los libros de un mismo autor, acabarás escribiendo como él. Si amplías tu espectro de lectura, absorberás de diferentes autores, géneros y estilos y sacarás lo que sea mejor para ti de cada uno de ellos. Y eso es lo que hará que tus textos sean únicos.

Lee libros buenos y malos. Lee lo contemporáneo y lo clásico. Lee a autores y a autoras. Lee, lee, lee.


Fórmate

Por último, debemos hacer hincapié en la tercera regla básica para convertirte en escritor: estudiar, aprender, formarte. Es, con total seguridad, la regla que menos se tiene en cuenta, y por eso hará que marques la diferencia.

Escribir es un arte. Como tal, puede enseñarse. Igual que, por ejemplo, para aprender a tocar el piano uno va al conservatorio o a una escuela de música, para escribir también debes formarte.

Los cursos de escritura creativa te abren la mente y te aportan infinidad de herramientas que desconocías. Además, te ayudan a fijarte una rutina y te proponen retos literarios que exprimen tus habilidades como escritor. Y, por suerte, a día de hoy los encontramos a un clic de distancia, pues podemos apuntarnos a cursos de escritura online sin tener que acudir a un aula donde recibir las clases.

En ellos, realizarás un recorrido por los principios de la narración y el uso de las reglas generales de escritura que faciliten el desarrollo de la creatividad literaria. A lo largo del curso serás capaz de elaborar textos literarios con imaginación y creatividad utilizando como herramientas los diferentes recursos estilísticos y figuras retóricas.



Otros cursos están centrados en la inspiración y aportan un número prácticamente ilimitado de ideas sobre las que basar, no solo un personaje o una ubicación, sino también un conflicto narrativo o incluso un relato completo. Además, abarcan temas tan amplios como la escritura y el escritor, la narración, las reglas generales de ortografía y la acentuación, las oraciones y su composición, los signos de puntuación, la creatividad literaria y la elaboración de una narración creativa, entre otros conceptos.

También hay formaciones que te permitirá profesionalizar tu vocación literaria enseñándote a crear, revisar y corregir el estilo de tus obras mediante sus contenidos teóricos, conceptuales y metodológicos imprescindibles. Aprenderás a conocer los mecanismos esenciales de una narración, a hacer uso creativo de la memoria y de la fantasía y a construir un relato que seduzca al lector.

Si quieres convertirte en escritor (o escritora) ya no tienes excusa: sigue estas tres reglas y trabaja a diario. El futuro está a la vuelta de la esquina. Y, como decía Picasso, cuando llegue la inspiración, que te encuentre trabajando.

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