Abandonad toda esperanza

Los clásicos contra Alphaville

Abandonad toda esperanza, salmo 916º

Un año nuevo comienza, y como siempre arrancamos con clásicos. En cuanto a literatura, hemos elegido para empezar con buen pie a Antón Chéjov, el escritor ruso unánimemente considerado como uno de los grandes maestros tanto del teatro como de la narrativa breve. Pero en este caso hemos elegido una novela corta (bueno, o cuento largo, si lo prefieren). El duelo, publicada por vez primera en 1891 en las páginas del periódico Tiempo Nuevo, está ambientada durante un caluroso verano en el sur de Rusia y viene a narrar la historia del vínculo entre dos hombres: Iván Andréich Laievski, un joven oficial que acaba de escaparse con una mujer casada; y Von Koren, un zoólogo rígido y trabajador que cree en la idea darwinista de que en la vida solo triunfan los más fuertes. El encuentro entre ambos protagonistas desemboca en el enfrentamiento que da título a la obra y que sirve al autor de Tío Vania para construir un conflicto existencial que pueda despertar la reflexión en el lector. Es de justicia señalar que la nueva edición de este clásico de la narrativa rusa cuenta con traducción directa del idioma original por parte de Marta Sánchez-Nieves y viene acompañado de los dibujos de Javier Olivares, Premio Nacional de Cómic por Las meninas y habitual tanto de los libros ilustrados (recuerden Shakespeare & Cervantes o El enigma Pertierra, a partir de una idea del añorado Fernando Marías) como de las adaptaciones literarias al cómic (muy recomendables sus versiones de El extraño caso del doctor Jekyll y La guerra de los mundos).

Una página de "Wash Tubbs encuentra al Capitán Easy", de Roy Crane

Y hablando de cómics y de clásicos, muy pocos títulos de los publicados recientemente son más clásicos que Wash Tubbs encuentra al Capitán Easy; y es que estamos hablando de una tira de prensa casi centenaria, pues vio la luz entre el 29 de julio de 1928 y el 6 de julio de 1929; y que está considerada como el verdadero origen de los tebeos de aventuras. Me explico: Roy Crane había creado en 1924 a Wash Tubbs, un joven cegato y enamoradizo, para protagonizar una nueva tira de prensa. Pero a las pocas semanas se cansó de repetir una y otra vez la misma fórmula, y decidió embarcar a su personaje en una expedición a los Mares del Sur: el 6 de mayo de 1929, el canijo Wash Tubbs encontrará al Capitán Easy, un soldado de fortuna que enseguida se convertirá en el arquetipo de la figura del héroe dentro de las fronteras de la cultura pop. Es decir: sin Crane y su creación no existirían ni Flash Gordon de Alex Raymond, ni Johnny Hazard de Frank Robbins, ni Terry y los piratas de Milton Caniff... ni mucho menos el posterior Corto Maltés de Hugo Pratt. De hecho, algunos de los rasgos de su personalidad se pueden adivinar en los superhéroes canónicos -pongamos por caso los primigenios Superman y Batman- o incluso en el cinematográfico Indiana Jones. Un clásico indispensable, pues, cuya lectura -si se lee con los ojos de un lector de su época- puede resultar una auténtica gozada.

Eddie Constantine y Anna Karina protagonizan "Lemmy contra Alphaville" a las órdenes de Godard

En cuanto al cine, la película elegida para empezar con los visionados de este 2026 fue Lemmy contra Alphaville. No es la primera vez que opto por Jean-Luc Godard para dar comienzo al cine visto en formato doméstico: sin ir más lejos, en 2023 fue la ocasión de El soldadito. Pero esta vez hay una razón concreta para haber recurrido al maestro de la Nouvelle Vague... aunque esa información me la reservo para anunciarla dentro de unas pocas columnas. En cuanto a esta producción de 1965, se trata de uno de los filmes más sorprendentes (que ya es decir) de la primera etapa de su realizador: una suerte de film noir futurista -o ciencia ficción policíaca, si lo prefieren- que se adelanta en casi dos décadas a la emblemática Blade Runner en su fusión genérica, y que convierte al pétreo Eddie Constantine en Lemmy Caution, un trasunto del Philip Marlowe de las novelas de Raymond Chandler; un “agente del caos” enfrentado aquí a las fuerzas que controlan Alphaville, una ciudad distópica que ríete de la urdida por George Orwell en 1984, y que representa la erradicación de las emociones que precisamente despiertan clásicos como los que les recomiendo hoy. Al margen de los estilemas habituales en el siempre rompedor cine del autor de Bande à part, cabe destacar la maravillosa fotografía en blanco y negro de su colaborador habitual Raoul Coutard y la igualmente maravillosa presencia de la siempre fascinante Anna Karina, su primera pareja y musa (dicho sea de paso, la segunda fue Anne Wiazemsky, tal y como ella misma contó en el libro Un año ajetreado). En resumidas cuentas: esta Lemmy contra Alphaville es una auténtica lección de cine por parte de un realizador del que, insisto, en breve volveremos a hablar por aquí. Por lo demás... les deseo un Feliz Año Nuevo.

El duelo y Wash Tubbs encuentra al Capitán Easy están editados por Nórdica y Reino de Cordelia respectivamente; Lemmy contra Alphaville está editada en DVD y Blu-ray por Memory Screen y Divisa respectivamente, y está disponible en Filmin.

(Votos: 5 Promedio: 5)

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