Hoy arranca el Salón del Cómic de Valencia, y tal y como les prometí la semana pasada aquí va una nueva tanda de recomendaciones de obras cuyos autores estarán firmando durante el fin de semana que dura el evento. Empezaré por el que me parece uno de los grandes fichajes internacionales de esta edición: Ulli Lust, a la que muchos descubrimos con sus espléndidas memorias en dos volúmenes: Hoy es el último día del resto de tu vida y Como traté de ser una buena persona. Esta guionista y dibujante austríaca vuelve a despuntar ahora gracias a La mujer como lo humano, que lejos de continuar con la autoficción a la que nos tiene acostumbrados opta por el género del ensayo gráfico para saldar una deuda histórica (en todos los sentidos del término): y es que desde siempre la Prehistoria se ha contado en clave masculina a pesar de la marcada presencia de la mujer en los objetos del Paleolítico que se han podido conservar. Por ello, la autora trata de responder a la pregunta de quiénes eran realmente esas supuestas diosas representadas en pinturas rupestres y en toscas esculturas reconstruyendo con su trazo un mundo ya inexistente pero que ha dejado una huella indeleble en el nuestro. En resumidas cuentas: estamos ante el resultado de varios años de investigación que culminan en la realización de una novela gráfica de corte documental y grafismo deslumbrante, y por el que Ulli Lust ganó nada menos que el premio al mejor libro de no ficción del año pasado en Alemania, país donde reside. Por lo tanto, estamos sin duda ante uno de los grandes títulos de esta edición.

Otra autora internacional a tener muy en cuenta es Raina Telgemeier, de sobras conocida por los lectores más jóvenes gracias a ¡Sonríe! y su serie El Club de las Canguro. Para la obra que acaba de publicar aquí, esta vez ha contado con un colaborador de excepción: nada menos que Scott McCloud, autor de títulos como Zot! o El escultor pero especialmente conocido por sus novelas gráficas que reflexionan sobre el propio medio desde una perspectiva divulgativa y eminentemente didáctica. Teniendo en cuenta esto último, y si se sabe algo del argumento de El club de los dibujantes, es fácil adivinar la naturaleza de esta colaboración: un grupo de niños aficionados de distintas formas a los cómics, la ilustración y la redacción de historias se ven impulsados por una de las profesoras de su colegio a crear un club de dibujantes que se reúnen en la biblioteca del centro para colaborar en la creación de historietas. Así, McCloud y Telgemeier utilizan la relación de amistad entre sus protagonistas y su interés compartido por el noveno arte para ofrecer una lección teórica ideal para acercar a los primeros lectores al lenguaje del arte secuencial, sin temor a dinamitar la verosimilitud del relato rompiendo la cuarta pared o jugando con todos los recursos de la gramática del cómic que están a su alcance. El resultado es una auténtica gozada, y la única lástima es que en esta ocasión Raina Telgemeier venga a España sola y no acompañada de McCloud, porque a nadie le amargaría tener en su biblioteca personal su Entender el cómic dedicado. Otra vez será (espero).

El equipo creativo que sí acude al completo al Salón es el formado por los italianos Teresa Radice y Stefano Turconi, cuya obra la editorial Nuevo Nueve viene publicando aquí de forma regular en los últimos años. El título que acaba de sumarse a los anteriores Las chicas del Pillar, La tierra, el cielo, los cuervos, El puerto prohibido y El contador de historias es Malas hierbas, una historia ambientada en el siglo XVII y en una Francia que parece no haber abandonado del todo ciertas costumbres y creencias más propias de la Edad Media; tanto es así que una herbolaria es considerada por las fuerzas fácticas del lugar como una bruja y es condenada a morir en la hoguera. Tiempo después, su hija Ávila -que aprendió toda la sabiduría botánica de su madre- tratará de sobrevivir en un mundo hostil con la única ayuda de un joven ratero... y de un espíritu o fuerza quizá maligna que siempre le acompaña como si se tratase de su propia sombra (en sentido literal). Una vez más, de este equipo creativo cabe destacar el oficio de la guionista (que dosifica la información con acierto y establece relaciones creíbles entre todos sus personajes) tanto como el espléndido arte del dibujante, que recrea el mundo de ficción correspondiente con todo lujo de detalles (ojo a cómo representa la luz natural y el efecto visual de esta sobre las formas). Una lectura muy gozosa, en definitiva, y de esas que resultan accesibles para cualquier tipo de lector.

Y aunque dije que esta columna estaría dedicada por entero a autores internacionales, y ya que estamos hablando de brujería, no quiero dejar pasar la ocasión de recomendar otro título ideal para primeros lectores pero que, doy fe, podrán disfrutar también los adultos: La receta de la magia, donde Paula Cheshire nos presenta a Lana, una bruja recién licenciada que mete la pata en su primer encargo empeorando la situación del poblado que la contrató; para poner solución al desastre provocado deberá recurrir a dos brujas más experimentadas que ella: su amiga Herminia (una bruja joven amante de la tecnología) y la temible y poderosa Baba Yaga (que, para más inri, es aficionada a los conciertos de heavy metal). Con estos mimbres, la autora construye un relato repleto de acción y aventuras, con criaturas fantásticas y hechizos varios, y que arranca como una revisión en clave femenina de Harry Potter para terminar siendo una reflexión sobre el poder de la amistad. Una lectura de lo más recomendable, en resumidas cuentas.

Y ya que estamos, no me voy a privar de recomendar otro reciente descubrimiento que vaticino estará entre los mejores cómics nacionales de este 2026: me refiero a Cols (La cara B), la novela gráfica creada por las hermanas Olivia & Clara Cábez y protagonizada por la propia Cols, Margo y Nico; tres chicas madrileñas que forman Gookie, una banda de punk rock que contra todo pronóstico consigue ser seleccionada para participar en una gira por diversos pueblos de la geografía española que se propone acercar distintos géneros musicales a sus habitantes. A partir de esta premisa, las hermanas Cábez construyen un relato que con desparpajo canalla denuncia las malas praxis y los tejemanejes más ignominiosos de la industria musical patria y la superficialidad que impera en el mundo del espectáculo. Las influencias de las autoras que deja entrever su creación son más que obvias: si el protagonismo femenino y las relaciones entre sus protagonistas pueden recordar al Love & Rockets de los hermanos Hernandez (Beto y Jaime), el estilo gráfico de Clara Cábez bebe tanto de la línea clara francobelga de Hergé, Jacobs y muy especialmente Chaland como sobre todo de sus herederos de la Nueva Escuela Valenciana: Sento Llobell, Manel Gimeno, Daniel Torres o sobre todo Mique Beltrán. Pero pese a las muchas referencias citadas, el resultado posee la personalidad propia necesaria como para olvidarse de todas ellas durante la gratificante lectura de la obra.

Sin que haya sido premeditado, acabo de darme cuenta de que las cinco obras recomendadas hoy son de autoría total o parcialmente femenina (en el último caso, incluso doble). Bienvenidas sean como prueba fehaciente de que algo ha cambiado en los últimos años en el mundo del cómic. Y, ya para terminar y al margen de cualquier reflexión, quiero destacar que también estarán presentes en este Salón del Cómic de Valencia otros muchos autores de otras tantas obras ya comentadas en esta misma columna, la sección “Recomendamos” o mi blog personal: es el caso de las figuras internacionales David B. (Diario de Italia), Pierre Alary (Belladona), Paul Azaceta (Paria), K. O’Neill (“Trilogía de los Dragones de Té”), Rosemary Valero-O’Connell (No te vayas sin mí), Camille Vannier (Imbécil) o el tándem formado por Tereza Drahonovská y Stepánka Jislová (Calva); así como los autores nacionales David Aja (Semillas), Javi Alfonso (Nosferrata), Adrián Bago (Ateo de uno mismo), Fernando Blanco (Storming Paradise), Sergio Bleda (La novia y la ladrona), Miguel Brieva (Dinero), Juanfer Briones (Carceller), Josep Busquet (Puntos de experiencia), Luis Bustos (Versus), Carolina Corvillo (Maruja Mallo), Manel Cráneo (Nuestra ceniza), Carles Esquembre (Los hermanos Machado), Nacho Fernández (Midnight Rockers), José Fonollosa (Las hadas ya no existen), Rafael Fonteriz (Olvido culpable), Jorge Fornés (Calle Peligro), Manel Gimeno (Flash Back en negro), Domingo Giner (El vampiro), Keko (La protectora), Kim (El arte de volar), Bea Lema (El cuerpo de Cristo), Elva Lombardía (Roncas), XCAR Malavida (Supermala), Guillem March (Catwoman), Jaime Martín (Las guerras silenciosas), Gema Over (Mi vida con Titi), Luis Orús (Ventanas), Jordi Peidro (Aquella guerra que sufrimos), Ernesto Priego (Jorge Semprún. El hombre que arriesgó), Miguel Quesada Ramos (El Guerrero del Antifaz. El impostor), Paco Roca (El abismo del olvido), Isaac Sánchez (Buena gente), Mariano Saura (Ragnarök), Bartolomé Seguí (Las serpientes ciegas), Santi Selvi (Tranquila), Candela Sierra (Lo sabes aunque no te lo he dicho), Fermín Solís (Elia), El Torres (Galdós y la ceguera) y Enrique Vegas (Cabezones del Caribe); y las parejas creativas formadas por Carlos Azagra & Encarna Revuelta (Historias del punk), Miguel A. Giner Bou & Cristina Durán (María la Jabalina), Rafael Jiménez Sánchez & Benito Gallego (Santuario de buitres), Jorge Palomar & Paco Camallonga (Cachorro), Emilio Ruiz & Ana Miralles (Ava), Elena Uriel & Sento (Días sin escuela) y Ricardo Vilbor & Vicente Montalbà (Carroñero). Casi nada, ¿eh?
El Salón del Cómic de Valencia se celebra del 27 de febrero al 1 de marzo de 2026 en Feria Valencia; La mujer como lo humano. Al principio de la historia, El club de los dibujantes, Malas hierbas, La receta de la magia y Cols (La cara B) están editados por Garbuix Books, Maeva, Nuevo Nueve, Grafito y Autsaider respectivamente.






